FARO DE VIGO. Edición Digital MIÉRCOLES 16 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2722
 
La ruina de un pueblo cercado por el fuego
 
Foto
Espiñeiros se vio cercado por las llamas el fin de semana. / BERNABÉ / SONIA GONZÁLEZ
 


Ganaderos de Espiñeiros pierden pastos, silo y maíz para alimentar a sus reses.


Silvia Pampín / FORCAREI


Un lúgubre manto negro cubre desde el fin de semana el lugar de Espiñeiros, en la parroquia forcaricense de Meavía. Es la evidencia de la ruina de un pueblo cercado por el fuego al que tan sólo la valentía, el heroísmo y la profesionalidad de los bomberos del Parque Intercomarcal del Deza-Tabeirós-Montes, de los efectivos de Protección Civil de A Estrada, de la cuadrilla estradense y de tres voluntarios de Leboso, Valadares y Quintillán lograron salvar. Así lo aseguraba ayer agradecido el vecino Fernando García, recordando con horror unas llamas que "subían ó ceo".
Purín para la extinción
El futuro se antoja incierto. El incendio que se originó el viernes en Olives y, tras destruir la Lagoa Sacra, amenazó con devorar a Espiñeiros, destruyó los pastos, el silo y el maíz que los ganaderos tenían para alimentar a sus reses, ahora y durante el próximo inverno. Es la cruda realidad tras un asedio sin precedente. Los adultos lucharon contra las llamas en un denso humo y, en su desesperación, usaron incluso purín para extinguir el fuego cuando se les acabó el agua. En el interior de las casas, retumbaban los gritos de los niños que sentían que les faltaba el oxígeno preciso para respirar.
"Agradecémoslle ós bomberos e a Protección Civil que se deixaron o pelexo, xogándose a vida. Se non ardemos todos", asegura García. Como él, su esposa, Elena Arias, no acierta a comer. Los ganaderos temen no poder afrontar el invierno. Ayer, en un desesperado intento por aprovechar los pocos rollos de silo que lograron salvar de las llamas, García y su vecino José Manuel López Silva trataban de tapar los agujeros de la cinta que los envuelve. En fincas próximas al pueblo, terminaban de arder centenares de rollos. Mientras, un agente forestal y la patrulla Car Montes vigilaban para evitar que el fuego se reproduzca.