FARO DE VIGO. Edición Digital JUEVES 10 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2716
"LOS AUTORES DE ESTOS INCENDIOS NO SON PIRÓMANOS, SON TERRORISTAS Y MISERABLES", DICEN EN MEIRA
 
Los comuneros advierten de que el terreno quemado tardará décadas en regenerarse
 
Foto
Juan Santos, presidente de los comuneros de Domaio, muestra un área devastada por el fuego en el monte Xaxán. / gonzalo núñez
 


Las juntas de montes de Domaio y Meira empiezan a hacer recuento de daños tras los graves incendios.


David García / o morrazo
La de ayer fue la primera jornada de relativa tranquilidad en la comarca de O Morrazo, al cierre de esta edición. Los comuneros y vecinos de Meira y Domaio incluso pudieron descansar un poco para recuperar fuerzas tras casi una semana de resistencia al fuego. Ahora, ante la desoladora vista que ofrece el monte llega el momento de sacar las primeras conclusiones y valoraciones. La primera es contudente: el fuego ha arrasado en pocos días una gran superficie pero recuperar y regenerar ese espacio no será una labor de poco tiempo, sino de "décadas", tal como advierten las juntas de montes.
La de Domaio fue la más afectada y castigada por las llamas. De las casi 700 hectáreas de monte comunal han ardido cerca de 500, una situación realmente "catastrófica", admitía Juan Santos. Al menos, por ahora queda el alivio de haber salvado el área recreativa de Chan da Arquiña del fuego. "Estuvo cerca, especialmente de la zona en la que está ubicado el anfiteatro, pero al final no le tocó. Se salvó incluso una plantación de 1,5 hectáreas de pino de Oregón y de la que estamos muy orgullosos", añade Santos. La mayoría de la masa forestal arrasada estaba formada por pinos y eucaliptos y este incendio se produjo en un momento en el que "estábamos cambiando los eucaliptos por pinos".
La comunidad de montes espera que "ahora vengan responsables de la Consellería de Medio Rural para ver junto a nuestros técnicos este desastre y ver si se puede declarar como zona catastrófica". Santos calcula que para recuperar la población de pinos que se ha perdido "pueden ser necesarios 30 años" aunque antes de replantar será necesario cortar todos los ejemplares ya insalvables.
La otra parroquia que ha estado en jaque por los incendios forestales es la de Meira. El fuego afectó a lugares como Lourido, O Ronceiro (en estos dos sitios arrasó sendas plantaciones de frondosas), A Borna, O Caeiro, Serra dos Cabaliños, Martilameiro, As Meáns, As Anguias, A Costa o Quintáns. Las llamas entraron por el flanco sur (A Borna) y llegaron hasta las inmediaciones de Refoxos. "Han ardido unas 100 hectáreas de monte comunal, sin contar las propiedades privadas", señala el presidente de los comuneros, Valentín Piñeiro.
El responsable de la junta de montes agradeció efusivamente la colaboración de todos los vecinos y voluntarios que han ayudado a poner freno a los incendios. "Se han portado muy bien y en estas ocasiones es cuando ves la generosidad y la nobleza de la gente", recalcaba Piñeiro. Al igual que en Domaio, las especies más afectadas han sido los pinos y eucaliptos aunque una plantación de castaños en Monte Jurjusiño también resultó afectada.
Para los comuneros de Meira "está claro que estos fuegos han sido intencionados y los autores no son pirómanos, son terroristas y unos miserables". "No puedo comprender qué es lo que les pasa por la cabeza porque si le hacen daño al monte, le hacen daño a todo el mundo", agregaba ayer Piñeiro. La regeneración de la zona afectada tardará "de diez años para arriba" y advirtió de los riesgos de que ahora se produzcan fuertes lluvias. "Sería muy peligroso porque el monte está árido y el agua llevaría hasta el mar gran cantidad de borralla", explica.
Valoración desde Cangas
El alcalde de Cangas, José Enrique Sotelo, afirmó ayer que "ahora hay que aunar esfuerzos y después ya se exigirán responsabilidades" y subrayó que "el fuego no debería tener color, ni ahora ni antes".