Velar por la limpieza de los montes es
competencia en primer lugar de las comunidades de montes. Ellas están en
el ojo del huracán porque a tenor de muchos, porque reinvierten muy poco
dinero de sus ganancias en mantener en perfectas condiciones el monte.
Sin embargo, los comuneros sostienen que hay datos que prueban que donde
se inician los fuegos es montes privados que están dentro de las
comunidades.
En Beade, igual que en Cabral, los comuneros pasaron de solicitar ayudas
a la Xunta de Galicia para las brigadas. Su presidente opina que no es
efectiva la cuadrilla, porque como en otros años se demostró que había
gente que no estaba capacitada para ponerse a apagar el fuego. También
dice que después de una jornada de ocho horas es muy difícil que estas
personas se pongan al frente de las llamas.
Beade está también en estado de alerta, como Valadares, Cabral,
Comesaña, San Miguel de Oia, Zamáns, Coruxo, Saiáns, Candeán, Teis,
Bembrive y Castrelos. La coordinación entre ellas se antoja como
fundamental ahora. |
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