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En la Comunidad de Cabral
trabajaban ayer en la limpieza del monte. /
maría villar
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Brigadas trabajaban ayer en la limpieza en
los parques forestales de Vigo. Las comunidades advierten del peligro
del próximo "puente".
Juan Calvo / VIGO
Las comunidades de monte de Vigo se encuentran
en estado de alerta ante la oleada de incendios que asolan gran parte de
su área metropolitana. En el punto de mira de muchos, las comunidades se
defienden recurriendo a la ya habitual falta de medios, tanto económicos
como humanos para hacer frente a un desastre como el que vive Galicia
estos días. Pero las comunidades de montes se preparan para días peores.
Las de Zamáns, Coruxo y Valadares convocaron reuniones urgentes de sus
juntas rectoras para programar un sistema especial de vigilancia para
que el fuego no asole las hectáreas de monte que están a su cargo.
El presidente de los comuneros de Valadares, Isidro Piñeiro Pérez,
espera que se acuerde confeccionar un operativo de vigilancia en el que
los miembros de la brigada y lo vecinos-propietarios puedan estar en el
monte hasta, al menos, las dos de la mañana. El próximo fin de semana se
presenta como el más peligroso de todos los del verano, no sólo por lo
que ocurre en los concellos de Pazos de Borbén, Redondela y O Morrazo,
sino también por las festividades que se celebran. Aseguran los
comuneros que es tradicional que los montes se quemen en el fin de
semana de San Roque y Santa María. "Ya en julio, con las anteriores
fiestas sufrimos otro incendio", comenta el presidente de la Comunidad
de Montes de Coruxo, que asegura que tienen preparados en el monte
depósitos de agua para que los helicópteros y los camiones de bomberos
puedan surtirse de agua. "Estos días no paramos de mirar el monte,
porque nos puede tocar a nosotros". Los comuneros responsabilizan a las
políticas de la Xunta de los incendios.
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