|
Jóvenes voluntarios llaman la
atención del piloto de un helicóptero para que deje caer el agua
que transporta en una zona necesitada. El trabajo de los
ciudadanos está siendo fundamental ante la carencia y
descoordinación de los medios oficiales.
|
|
Los comuneros pedirán "responsabilidades e
axudas" por las pérdidas sufridas.
G.M.P. / O MORRAZO
Levamos 48 horas sen pegar ollo. Apágase nun
lado e prende no outro". Juan Santos, presidente de la Comunidade de
Montes de Domaio, permanecía ayer en primera línea de fuego junto a una
cuadrilla que no pudo descansar en todo el fin de semana, intentando
atajar el principal incendio y salvar sus plantaciones arbóreas. Fue
tarea imposible, porque las llamas ya arrasaron en torno al 70% de las
460 hectáreas con que cuenta esa comunidad, y amenaza con seguir
avanzando hacia las zonas con especies de mayor valor ecológico y
económico. "O único que queremos agora é apagar isto. Pero cando o
logremos, poremos ós técnicos a valorar as importantes perdas
ocasionadas. A situación destes montes é catastrófica, e buscaremos
axudas para reforestalos", señaló Santos, que además pedirá
"responsabilidades pola falta de medios e a descoordinación total que
está a haber".
También se queja de la carencia de medios el presidente de la Comunidade
de Montes de Meira, Valentín Piñeiro, que se mantiene en vilo para
evitar que el fuego siga devorando las plantaciones de especies
frondosas. La superficie arrasada en esta parroquia no es tan amplia
como en Meira, pero unas 20 hectáreas ya han quedado calcinadas, aunque
la estimación es provisional, a la espera de un balance final. Ante la
falta de efectivos especializados, la cuadrilla de esta comunidad y un
importante número de vecinos se encargaron de paliar las carencias.
"É todo un exemplo de solidariedade, sobre todo da xente máis xoven",
reconoció Piñeiro, que también hizo especial hincapié en la labor
realizada por el agente forestal de la Xunta Javier Fernández, que
trabajó durante toda la jornada en su destino profesional, en Ourense, y
luego se incorporó a la cuadrilla de Meira. Sus integrantes practicaron
con éxito técnicas de contrafuego, que son arriesgadas, pero muy
efectivas si se realizan con profesionalidad. "Estas actuacións
permitíronnos salvar ata agora unha boa parte da nosa masa forestal",
incidió el presidente de esa comunidad.
Mayor vigilancia
Los comuneros encuentran razones suficientes para pensar que la gran
mayoría de los incendios son intencionados. Un ejemplo de ello es que
ayer pudieron comprobar cómo se iniciaba un conato en las inmediaciones
del corredor, en un punto lo suficientemente alejado del incendio
principal como para pensar que se trataba de una derivación de este. La
actuación inmediata de efectivos impidió que este fuego. tomara mayores
dimensiones
Por su parte, los responsables políticos anunciaron que la Guardia Civil
destinará efectivos específicos a vigilar el monte, con el fin de
detectar a posibles pirómanos y movilizar los medios disponibles para
atajar el fuego antes de que se descontrole. En Cangas, aunque los
fuegos declarados ya están controlados, el alcalde presidió una reunión
con responsables de la Benemérita, de la Policía Local y de Protección
Civil para coordinar los medios disponibles y afrontar con mayor
garantía otros posibles brotes. Las denominadas "patrullas rurales", que
se encargan de la vigilancia de las parroquias y del entorno de las
playas, aumentarán su presencia en los lugares de mayor peligro de
incendio, sobre todo entorno a los espacios naturales.
|