| Casi un mes después, parece que han
obtenido algún fruto de esta labor, puesto que el número de incendios parece
que ha remitido. Aún así, no quieren echar las campanas al vuelo, puesto que
el entorno de las parroquias de Bamio y Abalo sigue siendo castigada, de vez
en cuando por las llamas. Por este motivo, han intensificado las patrullas
que realizan en estos terrenos y ampliado su campo de actuación. Según
explicó Sergio González, presidente de la asociación de vecinos y portavoz
de la comunidad de montes, estas salidas son ahora diarias y durante las
horas más conflictivas, entre las seis de la tarde y las diez de la noche.
Ésta es la franja horaria que prefieren los pirómanos. Si el fuego comienza
a prender cuando anochece la posibilidad de emplear medios aéreos en su
extinción es más reducida.
La labor de los comuneros de Bamio se orienta en dos vertientes. La
primera, que su presencia provoque un efecto disuasor sobre los incendiarios
y que se pueda detectar cuanto antes un conato, antes de que se propague y
se convierta en un incendio. La segunda, obtener pistas que puedan ayudar a
las fuerzas de seguridad a dar con los autores de los fuegos, cuando éstos
son intencionados. A lo largo de este mes de patrullas han recabado
información que, según explican, ha resultado valiosa para las fuerzas de
seguridad que, como es lógico, se encargan de la investigación. Además,
González también destacó que tanto los guardabosques y cuerpos de la Guardia
Civil también intensificaron su labor de control y agradece sus esfuerzos,
además su colaboración. |