En Cea sostienen que el incendio de la
semana pasada no se debió al calor ni a un descuido, sino que fue
intencionado. Y se preguntan "a quién beneficia".
M.F. / VIlagarcía
Cuál es el origen de los incendios forestales
es una pregunta que cada verano se hacen los comuneros y que provoca
encendidos debates. En Cea, tienen claro que las llamas que esta semana
se iniciaron en dos puntos del monte Xiabre (Guillán y Sobreiro) no
tienen su origen ni el descuido ni, mucho menos, en el calor.
No dudan que fue un incendio provocado, teniendo en cuenta que se inició
casi simultáneamente en dos zonas alejadas y que el mismo punto de
Sobreiro sufrió otro conato de incendio el pasado año "y curiosamente,
no sólo se inició en el mismo sitio sino también a la misma hora".
Otra cosa distinta es determinar el origen, pero coinciden en que
distintos intereses empresariales se ven beneficiados por la quema del
monte: "Todo son especulaciones, no nos atreveríamos a acusar a nadie,
pero si haces un análisis objetivo te das cuenta de que efectivamente
hay intereses que se ven beneficiados por la quema. Eso no significa,
por supuesto, que cada persona beneficiada se dedique a quemar los
montes pero sí es verdad que no a todo el mundo le perjudica".
En primer lugar, apuntan que "un monte quemado, dónde no cultivas, es un
monte idóneo para otras explotaciones, por ejemplo, para las canteras de
piedra. Si no produce, si no hay manera de repoblar, es más fácil
conseguir un permiso de Minas, que suele dar concesiones de unos 30
años".
Recuerdan además que, en muchos casos, "la magnitud de las propias
brigadas antiincendios depende de los fuegos que se vayan produciendo
cada verano y por tanto, la quema favorece un mayor empleo". Insisten en
que eso no significa que los beneficiados tengan relación con la quema
"pero si queremos hacer un análisis objetivo de los beneficios es
necesario incluir todos los puntos y lo que está claro es que hay gente
que, si no hay fuego, no trabaja". Eso no sólo pasa en las brigadas
forestales contra incendios. Explican que también es así en el caso de
las empresas de repoblación: "A veces, el propio guarda forestal es el
propietario de la empresa que después va a repoblar las partes del monte
quemadas. Si el monte no se quema, las empresas que se dedican a su
repoblación, no trabajan".
Señalan además que quemar el monte es una fórmula fácil de limpiarlo
"ahora que estamos convirtiéndolo en base de operaciones de parques
empresariales y eólicos.¿Para que vas a desbrozar si puedes quemar?. No
decimos que sea así en nuestra zona, pero puede ocurrir".
Los comuneros son incapaces de fijar las causas que provocaron los
incendios en Cea esta semana, pero subrayan que es importantístimo
incrementar las labores de vigilancia, sobre todo de noche, y también
las de limpieza. Recuerdan que la temporada está recién iniciada y que
ya se han producido cinco conatos de incendio en Xiabre. El de esta
semana afectó a la última zona cinegética que quedaba en el monte. Eso
hace que descarten totalmente a los cazadores: "Un cazador ama el monte.
¿Por qué iba un amante de la caza a ponerle trabas a su afición?. Otra
cosa distinta es que alguien quiera fijar claramente los límites de la
zona habilitada, que termina en ese punto, o que quiera, precisamente,
dañar a los cazadores".
Son miles sus sospechas pero reconocen que son incapaces de determinar
sin riesgo a equivocarse "quién puede estar detrás de estas barbaridades
ecológicas".
Se incendian 1.500 metros cuadrados en el monte "Serpe"
En la madrugada de ayer, el monte Serpe, ubicado en el Concello de O
Grove registró un incendio que destruyó 1.500 metros cuadrados de masa
forestal. Las llamas fueron controladas por el equipo de extinción de
incendios de Pontevedra, una cuadrilla de Vilagarcía y un agente
forestal de la zona. |
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