FARO DE VIGO. Edición Digital MARTES 13 SEPTIEMBRE 2005 
Edición digital n. 2387 

REDONDELA
 

  
RECLAMAN UNA AUTORIZACIÓN PARA LA VENTA RÁPIDA DE LA MADERA QUEMADA Y PIDEN MÁS MEDIOS CONTRA EL FUEGO
 
Los comuneros de Traspielas cifran los daños por incendios en 480.000 euros
 
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 Ampliar Suárez Canal, el pasado mes, durante la visita a Pazos de Borbén. / R.ESTÉVEZ
 


El alcalde de Fornelos de Montes solicitará ayudas a Medio Rural por las cuantiosas pérdidas.


Antonio Pinacho / FORNELOS


La directiva de la Comunidad de Montes de Traspielas, en Fornelos, calcula en unos 480.000 euros el valor de los daños causados por los incendios en esta zona, donde el fuego arrasó el pasado mes unas 1.400 hectáreas de superficie forestal, la extensión más importante de toda la comarca.
Los comuneros del municipio mantuvieron el pasado jueves una reunión con el alcalde de Fornelos, el socialista Serafín Martínez, para realizar una valoración de las pérdidas por los incendios forestales que arrasaron en el municipio unas 2.000 hectáreas de monte y plantaciones, sobre todo en las parroquias de San Vicente de Oitavén y Traspielas, que presentan un paisaje desolador. El regidor se comprometió a remitir los informes de daños a la consellería de Medio Rural y solicitar ayudas de la Administración por las pérdidas sufridas por los colectivos de montes.
El presidente de los comuneros de Traspielas, Jesús Costas, también expresó su malestar por la "falta de interés" mostrada por el titular de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, al no invitar a las directivas de las juntas de montes de Fornelos a la visita que realizó el 27 de agosto a varias zonas de Pazos de Borbén después de la oleada de incendios. "Nos enteramos de la reunión por la prensa. Nadie desde la consellería se puso en contacto con nosotros ni se interesó por los daños en Fornelos, a pesar de que fue el municipio de la zona más afectado por el fuego", recuerda Costas.
Una de las principales preocupaciones de la comunidad de montes es la grave situación económica a la que se enfrentan, puesto que 600 hectáreas calcinadas correspondían a plantaciones de pino y eucalipto, además de otras especies, realizadas con subvenciones de la Xunta y la UE, en base a préstamos que deben seguir pagando.
Asimismo demandan una autorización para la venta rápida de la madera quemada y comenzar cuanto antes las labores de repoblación del territorio. Otra de las peticiones es la concesión de más medios para la lucha contra incendios y para tareas de prevención. "Hay que invertir más en cuidar el monte, en hacer cortafuegos, en limpiar las pistas y las zonas cercanas a las viviendas, pero también son muy necesarias las campañas de concienciación para que la gente valore más los montes", concluye.