Vilagarcía de Arousa | Miércoles, 19 de Julio de 2006
Critican la escasez y retraso de los medios y solicitan la intervención del Ejército
 
Algunos de los representantes vecinales de las dos parroquias más afectadas por el incendio del lunes mostraron ayer sus disconformidad y punto crítico con la forma de proceder de la Consellería de Medio Rural a la hora de intentar atajar el fuego. El alcalde, José María Tobío, consiguió ponerse en contacto con el presidente de la Comunidad de Montes de Paradela, Ernesto Otero, y señaló que el considera que os medios chegaron tarde , cuando el incendio ya estaba muy extendido, lo que a su entender fue determinante para que las llamas afectasen a una superficie tan grande de terreno. Además, cuando llegaron los medios aéreos, el intenso humo negro que cubría la zona les impidió la visibilidad y realizar sus tareas con total eficacia.

M. ANGUEIRA CALDAS
 
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Montes de Saiar, el recién elegido Agustín del Río, hizo también referencia a la presencia de efectivos contra el fuego, que consideró escasos. Houbo momentos nos que os veciños nos quedamos solos e realmente, patrullas só vin unha en toda a tarde que subía pero non sei onde estaban. De vez en cando deambulaba un coche de bombeiros, pero eles saberán onde se metían , dijo. Añadió que En dúas ocasións chamei ó 085 para avisar das grandes dimensións que estaba acadando o lume. Entón apareceron as avionetas e helicópteros, pero ás veces tampouco vin que botaran auga, supoño que estarían por cerca da autopista .

El presidente de los comuneros convocó ayer mismo un gabinete de crisis con la intención de solicitar cuanto antes una entrevista con responsables de Medio Rural e ver se hai maneira de acabar con isto , puesto que la de Saiar está siendo la parroquia máis afectada por el fuego: sufrió al menos quince incendios en lo que va de verano, y la mayoría de ellos provocados e intencionados . Del Río califica la situación de preocupante y propone, por ejemplo, que nos envíen patrullas do Exército ou da Garda Civil para que vixíen que ninguén lle prenda lume ó monte .