13.2.2005
La noticia que sigue, de La Voz de Galicia, es uno de tantos presuntos casos que se dan en el PP gallego, corrupción por una u otra vía. En Lugo, un fiscal de apellido Izaguirre está descubriendo continuos sentinazos populares.
Ahora le toca a Ourense, en Montederramo, por lo que se reproduce la noticia para constancia del lector:

GALICIA , noticia de lavozdegalicia.es


El alcalde de Montederramo y tres ediles más serán juzgados mañana por falsificación de documento público
Hora de actualización 15.20 horas

Todos pertenecen al Partido Popular.

(Firma: AGENCIAS | Lugar: OURENSE)
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El alcalde y tres ediles del municipio ourensano de Montederramo serán juzgados en la audiencia provincial mañana por delitos de falsificación de documento público y de negociaciones prohibidas a los funcionarios públicos.

Dichos delitos fueron denunciados hace más de diez años por el grupo socialista del Ayuntamiento, y han sido determinados por el juzgado de instrucción de Puebla de Trives.

En su denuncia, el PSOE aludió a la contratación realizada por el alcalde de Montederramo, Antonio Rodríguez, al concejal Luis Martínez, como operario de la brigada municipal de incendios, y la de su esposa como encargada de la emisora de la estación de incendios.

Además, según denunció el PSOE de Montederramo, el alcalde pagó, entre los años 1990 y 1994 facturas por comidas a un establecimiento cuya titular también era su esposa, y facturas por comidas y radiadores para el albergue municipal a otro establecimiento cuya propietaria era la edil del PP Raquel González.

Un tercer edil que ya no lo es en la actualidad, Alberto Cacharrón, es el cuarto imputado por participar, junto con los demás, en la aprobación de la certificación de una obra en el municipio que resultó ser falsa y con pleno conocimiento de los acusados de que el precio y las condiciones recogidas en el documento no se ajustaban a la realidad.

El portavoz del PSOE en Montederramo, Juan José Domarco, indicó, en relación con esta falsedad de documento público, que «la certificación falsa se aprobó con el ánimo de obtener una subvención de otra administración pública que finalmente se consiguió».

Acusaciones del fiscal

Por su parte, el ministerio fiscal, en su escrito de calificación, se centra en la imputación por delito de falsificación de documento oficial contra el alcalde, Antonio Rodríguez y los ediles Luis Martínez Gonzáles y Alberto Cacharrón, como responsables de las obras en el municipio, para «conseguir en 1994 una subvención de 4000 euros para una obra de 36.000 euros».

La fiscal, en su escrito, pide las penas de cuatro años y medio de prisión, cuatro años de inhabilitación y multa de 6.500 euros para cada uno de los tres acusados pero pide el sobreseimiento provisional de esta causa de prevaricación.

Para su petición, la fiscal argumenta la «escasa relevancia no merecedora de reproche penal los pagos de comidas y radiadores por estar justificados».

En relación a las contrataciones directas realizadas por el alcalde, el argumento para el sobreseimiento es «la urgencia y falta de previsión normativa en materia de extinción de incendios a finales de los años 80, aunque el procedimiento empleado es antijurídico, no tiene relevancia penal por tratarse de un municipio muy pequeño, sin asesoramiento legal ni órganos técnicos de apoyo».

El coste de estas contrataciones, según el escrito de la acusación particular, fue de 6.200 euros para el edil Luis Martínez, como operario de la brigada de incendios y por poner su vehículo a disposición del servicio y de otros 1.200 por el contrato de la esposa del alcalde.

El juicio incluirá el interrogatorio de los acusados y, por parte del ministerio fiscal, de cuatro testigos, una perito y pruebas documentales de las actas plenarias de Montederramo.