M.G.
- deza
Los primeros días de sol de la primavera han traído consigo
los incendios a la comarca del Deza, quemando 2,6 hectáreas de
bosque y monte bajo. Los focos de fuego reaparecieron el domingo
en cuatro puntos diferentes de las masas forestales del
municipio de Rodeiro. Otro incendio arrasó, ayer por la tarde,
parte de un bosque de San Pedro de Losón entre Lalín y Vila de
Cruces, según los datos facilitados por la Consellería de
Medio Ambiente.
El municipio de Rodeiro fue el más afectado con cuatro
focos, según Medio Ambiente, aunque los datos del servicio de
Protección Civil hacían mención a dos incendios en el lugar
de A Latiza. Fuentes de Protección Civil comunicaron la aparición
de un fuego a las cinco de la tarde, que fue extinguido a las
20.00 horas y de otro foco a las 4 de la madrugada que quedó
extinguido a las 7.30 horas de ayer. Por su parte, el alcalde de
Rodeiro, Eliseo Diéguez, aseguró ayer que desconocía la
existencia de incendios durante la noche del domingo, aunque sí
afirmó que se realizaron quemas controladas en el monte de O
Faro.
La Consellería de Medio Ambiente informó de un incendio en
Alceme, Rodeiro, en el que ardió una superficie de 0,90 hectáreas
de arbolado y monte bajo durante la jornada del domingo. Al
lugar se desplazaron 2 agentes forestales una cuadrilla y un
coche bomba que extinguieron las llamas.
Los otros focos de Rodeiro tuvieron lugar en O Alto de San
Martiño, que fue extinguido por por un agente, una cuadrilla y
un choche bomba y en el que resultó quemada una extensión de
0,25 hectáreas de monte; en San Cristobo, donde ardieron 0,90
hectáreas de bosque e intervinieron en su extinción dos
agentes forestales, una cuadrilla, un grupo de intervención rápida
(Grumir) y 1 coche bomba; y en A Portela, en donde se quemaron
0,55 hectáreas de arbolado, a pesar del trabajo de un agente,
una cuadrilla y un coche bomba.
En los concellos de Lalín y Cruces el incendio se produjo en
San Pedro de Losón y quemó una superficie 0,75 hectáreas de
arbolado y de monte bajo. Un grupo de intervención rápida en
la lucha contra incendios, un coche bomba y un agente forestal,
fueron los encargados de controlar el fuego y apagar las llamas.
El número de focos y su coincidencia espacio-temporal hacen
suponer que han sido intencionados, aunque Medio Ambiente no ha
facilitado datos al respecto.