S.F.
- ourense
El entorno de la ciudad de Ourense se vio nuevamente afectado
ayer por los incendios forestales que se han convertido ya en un
ingrediente más del verano en esta provincia. Además de las
reproducciones de fuegos de la jornada anterior en Vilamarín
(Reádegos), Castro de Beiro y Amoeiro (Liñares), también se
registraron focos en los concellos de Carballiño, A Bola
(Rebola), A Merca (Corbillón), Cabeza de Meda (Pensos), A
Peroxa (Vilarchao) y en la parroquia ourensana de Velle.
La jornada fue, en todo caso, tranquila para los medios de
extinción que en ningún momento sufrieron el apuro de la
jornada anterior. El humo rodeó igualmente la ciudad de
Ourense, pero no en la humareda negra y espesa del incendio
forestal, sino en una nube blanca propia del fuego ya
extinguido.
La resaca de la jornada anterior se traduce, según datos
ofrecidos por la Consellería de Medio Ambiente, en cinco hectáreas
de superficie arbolada arrasadas en Quintela de Canedo y 20 de
monte raso. Este incendio quedó totalmente apagado a la una de
la madrugada de ayer.
Más trabajo costó apagar el de Vilamarín, que permaneció
activo hasta las seis y cuarto de la madrugada de ayer. En este
caso, las llamas devastaron 30 hectáreas de monte arbolado.
El incendio de Amoeiro quedó extinguido a las cuatro menos
cuarto de la madrugada de ayer y devastó 20 hectáreas de
superficie arbolada y 50 hectáreas de monte raso.
Un detenido en Verín
La Guardia Civil detuvo el miércoles a R.A.M., de 20 años
y vecino de Queizás, Verín, como presunto autor de un delito
de incendio forestal ocurrido el pasado jueves 22 en los montes
de "Agranxiña" y "As Coalleiras", en las
localidades de Tamaguelos y Cabreiroá, ambas correspondientes
al término municipal de Verín. La detención se produjo a las
diez y media de la mañana del jueves 28. Instruye las
diligencias del caso el Juzgado de Verín.