S.F.
- ourense
La provincia de Ourense sigue colapsada por los incendios
forestales. Ayer, las brigadas de extinción trabajaron duro
toda la tarde para sofocar la decena de fuegos registrados a lo
largo del día. Algunos de ellos resultaron ser focos
reactivados sobre incendios que supuestamente habían sido
rematados en la jornada anterior.
Así, ardió en Sobreira, en el concello de Vilamarín; en
Figueiredo, Paderne de Allariz; en la localidad limítrofe con
Ourense llamada Vilavidal, en la carretera de Celanova; en Santa
Baia, término municipal de Cartelle; en Abelenda, de Allariz;
en la localidad de Trasalba, Amoeiro; en San Fiz, A Veiga; en
Vilachá de A Merca; y en Negueiroá, en la parroquia de
Parderrubias, también en el concello de A Merca.
Las brigadas de extinción por aire y tierra trabajaron
intensamente toda la tarde para apagar los fuegos que se fueron
registrando progresivamente a medida que iban aumentando las
temperaturas.
Cabe destacar la participación de los vecinos de las
localidades que se ven afectadas por los incendios forestales,
que no muestran reparo alguno en colaborar en la extinción. No
es de extrañar, pues el fuego no sólo devasta hectáreas y
hectáreas de superficie rasa y arbolada, sino también terrenos
de cultivo y áreas productivas que suponen, en muchos casos, el
único recurso para las familias.