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XAN SALGUEIRO -
LalÍn
Un incendio forestal arrasó más de una veintena de hectáreas de monte raso
en la parroquia lalinense de Bermés. El fuego se originó a media mañana de
ayer en dos puntos a la vez, según testimonios de los vecinos que vieron
prender las primeras llamas en los tojos de la ladera del monte Carrio. A última
hora de ayer, estaba controlado, aunque todavía quedaban algunos rescollos.
El incendio cobró fuerza en la zona conocida como Fonte Seca, lo que alarmó
a algunos vecinos de Bermés que, en un primer momento, llegaron a temer que las
llamas alcanzasen las viviendas de los dos lugares más próximos: Ruxás y Riádigos.
En seguida llegaron a la zona efectivos del Distrito Forestal Deza-Tabeirós,
aunque la falta de pistas y cortafuegos dificultó las tareas de extinción
desde tierra. Además, el fuego, arrastrado por el viento y teniendo como pasto
una vegetación totalmente seca -fundamentalmente tojos y matorral-, se propagó
rápidamente ladera arriba, ensachando mucho su perímetro a medida que
avanzaba.
La llegada de los medios aéreos ayudó a apagar el fuego y facilitó, al
mismo tiempo, el trabajo a los retenes de tierra. En las tareas de extinción
participó en torno a media docena de aparatos de la Xunta y de la Dirección
General de Conservación de la Naturaleza, todos coordinados por los servicios
de Medio Ambiente. En los momentos más álgidos, descargaron agua sobre O
Carrio dos "focas" (hidroaviones), dos avionetas de carga en tierra y
dos helicópteros, aunque algún aparato más realizó labores de control.
El suceso tuvo en vilo a muchos vecinos de Bermés durante casi todo el día.
Todos coincidían en que el fuego había sido provocado y en no entender el
porqué.
Jornadas de incendios
O Carrio no fue el único monte afectado por el fuego en la jornada de
ayer. El personal de los equipos de extinción tuvó que multiplicarse para
poder atender los fuegos que surgieron en la comarca a lo largo de toda la
jornada, una de las más calurosas del presente verano.
Uno de los conatos se registró a primera hora de la tarde en el monte de
Vilar (Silleda), entre los terrenos de Canteras de Rosende y la vía del
ferrocarril. La pronta intervención de retenes de Medio Ambiente y Protección
Civil de Silleda hizo que apenas ardiesen 800 metros cuadrados.
También los montes de Ventosa y Bais, en Agolada, fueron pasto de las
llamas. El más grave fue el de Ventosa, que seguía activo ayer por la tarde,
después de haberse iniciado en plena mañana, según informaron miembros de
Protección Civil.