FARO DE VIGO. Edición Digital LUNES 21 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2727
INVENTARIO DE PERPLEJIDADES
 
Porvenir del eucalipto
 

La existencia de miles pequeñas propiedades en el monte es muy frecuente en Galicia | JOSÉ MANUEL PONTE

En la tertulia del café nos movemos en la confusión total. Primero discutimos sobre las causas de los incendios. Después, nos enzarzamos sobre las consecuencias devastadoras del fuego. Y por último -ya con el bosque calcinado- damos vueltas en torno a la espinosa cuestión de cuál debe ser la política de reforestación a seguir. ¿Y ahora qué plantamos de nuevo? Por supuesto que, a ninguno de los contertulios nos va la vida en ello, entre otras cosas, porque no se sienta a la mesa nadie que tenga alguna clase de propiedad que pueda ser considerada como una auténtica explotación forestal. Todo lo más, unas cuantas fincas diminutas, o un pequeño retal en algún lugar remoto que, por otra parte, no se visita desde hace muchos años. Incluso hay quien no lo ha visitado nunca y tiene una vaga idea de por dónde queda. La existencia de miles pequeñas propiedades en el monte es muy frecuente en Galicia y las noticias sobre ellas se producen, muy de tarde en tarde, por causa de una expropiación, del paso de una línea eléctrica, de alguna obligación fiscal ineludible, o de la visita de un maderista que se interesa por la corta de unos pinos o de unos eucaliptos, que sólo él sabe cuantos son y cuánto valen. Pero, la regla general es que la inmensa mayoría ni se visitan ni se limpian. Cuando, hace años, se prendió fuego a los montes para sustituir el pino por el eucalipto, tras la instalación de las celulosas de Navia y de Pontevedra, nadie se inmutó. El eucalipto, que crece de forma fulgurante en terreno incendiado, sustituyó al pino de forma masiva y todo el mundo dio por bueno que su rentabilidad era mayor por cuanto permitía una corta más frecuente y mas rápida. Lo cierto es que la invasión del eucalipto ha estado programada, desde el principio, por los grandes intereses madereros y además ha sido financiada por el anterior gobierno de la Xunta de Galicia. Ahora, a la vista de la alarma social provocada por los últimos incendios -demasiado próximos a zonas urbanas y de atracción turística- el nuevo gobierno gallego ha anunciado que intentará poner freno a su expansión. La propuesta no ha sido bien vista por el Cluster de la Madera (que dice representar a 900.000 propietarios) por cuanto "el eucalipto es una parte fundamental de la economía de muchas familias". Puede que sea cierto., aunque no es un argumento moral definitivo ( también de la droga vive mucha gente). En cualquier caso, son bastantes , en el café, los que piensan que si el problema es exclusivamente privado, el gobierno de la Xunta debería abstenerse de intervenir. Es posible que, si la Xunta dejase de subvencionar la plantación de eucaliptos y dejase también de gastar enormes sumas de dinero en el pago de costosísimos sistemas contra-incendios, las cosas pudieran mejorar rápidamente. Y hasta es conjeturable que los que plantan fuego en el monte se pusieran pronto de acuerdo con los que plantan los eucaliptos. Los gobiernos no han de meterse en asuntos privados, salvo en cuestiones de orden público o de interés general prioritario.