Redacción / PONTEVEDRA
Pasados tres días desde la manifestación del viernes, el alcalde, Miguel Fernández Lores, mantenía ayer su "satisfacción" por el "fracaso" de esta movilización y no dudada en mostrarse "orgulloso de una ciudadanía que no se deja comprar".
El alcalde, insistió ayer en que después de esta marcha "está claro que cada vez está mas cerca la recuperación de Lourizán y a partir de esta premisa, continuo dispuesto a negociar para buscar una alternativa seria, porque el complejo no puede seguir ahí a partir del año 2018".
Sin embargo, mientras el PP local argumenta que deben ser el propio BNG (al frente del concello) y el PSOE (que gobierna en Madrid) los que "muevan ficha" en la búsqueda de esos terrenos alternativos, el alcalde sostiene que esa labor le corresponde a la Xunta.
"El gobierno gallego -firme defensor de la continuidad de Ence en Lourizán- es el que se debe mojar en este asunto, porque la competencia en la creación de suelo industrial es suya".
"Ruedas de molino"
En todo caso, Fernández Lores mantiene que se siete respaldado por la ciudadanía en su postura en este conflicto y ayer apuntó que "estoy encantado de ser alcalde de una ciudad que no se deja comprar ni manipular, de ser alcalde de unos ciudadanos que no comulgan con ruedas de molino y ven cada vez más cerca la recuperación de Lourizán y un mayor desarrollo para todo el municipio".
El regidor pontevedrés insistía ayer en lo ya manifestado el pasado sábado, al día siguiente de la marcha y recordaba que "los organizadores esperaban a mucha más gente y algunos de ellos lo reconocen en público", y supuso además el "último estertor de la empresa, el suspiro final de una estrategia que se ha demostrado equivocada".