FARO DE VIGO Digital

Lunes, 16 de agosto de 2004

CRISPACIÓN VECINAL EN VIDUEDO

El pirómano crea un cisma político

Una de las movilizaciones realizadas en Viduedo, pidiendo la detención del supuesto pirómano. / j. docampo

M.J.A. / OURENSE

Dicen que con cada incendio provocado, nace un pirómano, mueren mil árboles y brotan varios oportunistas: el que gobierna y busca culpables fuera, y los grupos de oposición, cuando culpan sólo al que gobierna de los efectos y la virulencia de las llamas. A menudo tras el cismático escenario, el monte sigue ardiendo.

En Viduedo Cea, parece haberse cumplido al dedillo el protocolo. Tienen bajo control la oleada de incendios sufrida en los últimos 3 años, tras una serie de movilizaciones encaminadas a conseguir la detención de un vecino al que todos señalaban como supuesto pirómano y autor de los delitos, y que ya está en la cárcel.

Sin embargo el colectivo vecinal sigue incendiado y el fuego parece ahora de origen político. Ayer mismo el portavoz de la asociación de vecinos de Viduedo, hacía pública una nota de prensa, en la que llama al orden al subdelegado del Gobierno en Ourense.

Así, hace notar que, mientras el presidente de la Diputación, José Luis Baltar, ha anunciado su urgente visita a Viduedo, en un gesto que lo honra, de "solidaridad con los vecinos", el subdelegado del Gobierno en Ourense, Camilo Ocampo, "nos hace regates futbolísticos", afirma el portavoz vecinal y en lugar de desplazarse a Viduedo, invita a que lo visiten, en su despacho del Parque de San Lázaro.

Los vecinos desconocen quien va a solucionarles el problema, si es que alguno Baltar u Ocampo tienen la varita mágica para acabar con los incendios.

Sin embargo de entrada el subdelegado de Gobierno socialista pierde O a 1 frente a Baltar en Viduedo, porque "un subdelegado es un funcionario al servicio de los ciudadanos, que tiene que estar allí donde su presencia es necesaria y en buena ley debería tomar ejemplo del presidente de la Diputación, visitar el pueblo y explicar las medidas que va a adoptar de inmediato para garantizar nuestra seguridad", protesta el portavoz.

En vista del desplante que les ha dedicado Ocampo, le advierten que están pensando si acudirán o no a su despacho. La imprevista bronca, capón o tirón de orejas que acaban de propinarle al subdelegado lleva nota adhesiva de advertencia: si Ocampo no visita Viduedo y evalúa "in situ" los daños forestales, habrá queja al delegado del Gobierno en Galicia y al ministro. Y es que la piromanía en Galicia, es contagiosa.