FARO DE VIGO DigitalDomingo, 3 de marzo de 2005

"VALORAMOS DE FORMA POSITIVA LA POSIBILIDAD DE UNA SEGUNDA FÁBRICA DE CELULOSAS"

José Manuel Barreiro Fernández, Vicepresidente segundo de la Xunta y conselleiro de Medio Ambiente: "No me retracto de mi idea de que existe un terrorismo forestal"

 
 

Javier Sánchez de Dios / santiago

Reflexivo y sosegado, este catedrático de Economía parece no resignarse a admitir que en ningún caso -ni siquiera en aquellos en los que convendría- la política es una ciencia exacta. Y quizá por esa razón se pregunta por qué en determinadas cuestiones el debate no da paso a un acuerdo.

-En el siglo XXI que haya que mirar al cielo para saber si se garantiza el abastecimiento de agua parece extraño...

-A nadie se le escapa la dependencia entre las circunstancias climatológicas y la disponibilidad de agua; y si a eso le añadimos que éste es un año muy seco, después de otro que también lo fue, crea una situación difícil. Eso motivó que la Xunta desarrollase un plan específico para cubrir esa circunstancia, que es excepcional y que contempla actuaciones de emergencia en determinados lugares a partir de un estudio que se llevó a cabo en toda Galicia donde se identificaban todos los núcleos de más de mil habitantes que podrían tener problemas de abastecimiento; sobre esos nú-cleos actuamos de inmediato. Este plan, insisto, tiene un carácter excepcional porque estamos ante el periodo más seco de los últimos treinta años, lo que también se ha notado en los incendios. Lo positivo es que hemos reaccionado cuando debíamos hacerlo, al margen del plan que la Administración tiene para el abastecimiento de Galicia y que es mucho más amplio.

-¿No le parece que, con todo, hay un fracaso de la política hidráulica en estos años...?

--No lo creo, francamente. Hay un tópico, eso sí, que señala que en Galicia sobra el agua, y eso quizá hace que haya de plantearse la cuestión de forma diferente, no respondiendo a ese tópico. Hemos de fomentar el uso racional del agua, y por tanto desarrollar una serie de acciones apoyadas en la toma de conciencia clara por parte de la sociedad gallega de que el agua es un bien imprescindible para la vida, pero escaso. Pero yo niego que exista fracaso porque en Galicia, aún en una situación como ésta de extrema sequía, está garantizado el abastecimiento de la población. Aunque hay que desterrar el tópico de que sobra el agua; hay que promover un uso más racional.

-Ha mencionado los incendios, que este año parecen haber madrugado. ¿De verdad cree que existe terrorismo forestal, como dijeron cuando hubo tantos en Ourense, donde la Xunta mantenía su retiro anual...?

-Mire, hay un hecho objetivo: durante esos días en Ourense, y particularmente en la zona donde estaba la Xunta, hubo ya actividad incendiaria muy grande. Si a esto le añadimos la circunstancia de que en esas fechas casi un setenta por ciento de los incendios empezaron de noche, casi simultáneamente y con más de un foco se ve que hay una intencionalidad clara. ¿Qué se perseguía con eso? Pues piense usted lo que quiera, pero yo no me retracto de mi idea de que eso responde a una actividad terrorista desde el punto de vista forestal porque está atentando contra un bien que garantiza el progreso, contra uno de los pilares fundamentales que nos identifica como país. No se puede permitir que esa circunstancia se dé, y de ahí que hablemos de tolerancia cero contra los incendios.

-Ha propuesto un Pacto por el Monte, sin éxito. La oposición ha sido especialmente dura...

-A uno le cuesta entender determinadas posturas desde el punto de vista político: parece que los que prendemos el fuego somos los que estamos combatiendo contra él y no los que realmente lo prenden, da la impresión de que están criminalizando a quien lucha contra el fuego, empezando por el personal de la consellería, y no a quien realmente hay que perseguir. ¿Pacto por el Monte? Mire, yo tengo la duda de que todos lo queramos. He dicho y repetido que en las actuaciones en materia de Medio Ambiente hay que buscar en lo que sea posible el consenso, lo que no quiere decir que tratemos de evitar la legítima crítica política. Pero insisto en que es imprescindible ese acuerdo sobre la problemática de los incendios forestales: debemos tener un esquema común en la lucha contra ellos, y por eso he ofrecido y sigo ofreciendo el acuerdo, y lo hago de un modo leal. Pero tengo dudas de que eso se quiera aceptar de la misma manera; el debate político sobre los incendios no aporta nada, sólo favorece a quien quema el monte. Por eso lo que pido es que saquemos este asunto de lo que es el debate político, como sucede en otros sitios, por ejemplo en Asturias, que tienen un problema difícil, con 200 incendios diarios. En Galicia tenemos un buen sistema, el fiscal general del Estado acaba de reconocerlo como el mejor de Europa, pues aprovechemos sus posibilidades, sentémonos en una mesa y lleguemos a los acuerdos a los que podamos llegar.

-Aludía a la necesidad de acuerdos sobre problemas medioambientales. ¿También sobre Ence, en la medida en que pueda serlo...?

-Yo creo que sí, y todos tenemos la obligación de canalizar el debate sobre medio ambiente y crecimiento o desarrollo sostenible hacia los puntos en común. Que son compatibles está claro, y se debe trabajar en esa dirección, pero si introducimos elementos que nada tienen que ver se forma una coctelera que no hay modo de manejar. Y creo que eso ocurre más veces de las que debiera, y en no pocas por una razón mal entendida de oportunidad política. En el asunto de Ence, a todos nos gustaría seguramente que no estuviese ahí, pero hay una realidad que es la que tenemos ahora y hay otra realidad muy importante, que es el sector forestal, y nos interesa completar ciclos. Y entendemos que se puede hacer.

-Hay alguna iniciativa para ubicar otra fábrica de celulosa en Galicia. ¿Sería posible?

-Entendemos que sí, y conocemos el proyecto de cooperativas forestales, que valoramos de forma positiva. El sector tiene que dar un paso más en el proceso de transformación, la pasta de papel ha de ser una de las posibilidades, pero hay otras. Y por eso la idea de Ence de una fábrica de papel iba bien orientada: su socio, Georgia Pacific, es la primera productora mundial de papel tisú. Y eso supondría oportunidades en materia tecnológica que podrían resultar especialmente positivas para este país. Yo creo que nos hacen mucha falta procesos que nos permitan cerrar ciclos, y tenemos que trabajar en esa dirección.

 

"¿Otra planta de residuos? Es un asunto sin decidir"

 
 

-Hablando de más instalaciones: usted dijo no hace mucho que era posible la ubicación de otra planta de residuos, complementaria con la actual de Cerceda...

-Eso fue una interpretación que se hizo de algo que dije. Exactamente lo que yo planteé fue que Sogama ha demostrado que es un buen sistema, porque da un tratamiento global, porque no discrimina a los municipios en función de su capacidad económica y transcurridos unos años se ha visto que funciona, frente a otros sistemas, y ahí está la de Nostián. Y además los municipios están satisfechos, y financieramente hemos conseguido estabilizar Sogama desde el punto de vista financiero: no nace para ganar dinero porque proporciona un servicio público, pero sí para compensar costes. Dicho eso, hay el problema de que aumentan los residuos urbanos que se producen, y como hay que tratarlos, más los de núcleos rurales, llegará un momento en que Cerceda se va a quedar pequeña.

-¿Y qué soluciones contempla la Xunta para resolver ese problema?

-A partir, insisto, de que existe un incremento muy considerable y rápido, causado sobre todo por el aumento de consumo de la sociedad actual, tendremos que plantearnos, efectivamente, salidas concretas, soluciones operativas. Cuando haya que incrementar nuestra capacidad de tratamiento habrá, simplificando mucho, tres alternativas: una, aumentar la capacidad de la planta actual de Cerceda; otra, buscar una ubicación alternativa para compensar también territorialmente la que hay y una tercera consistente en fórmulas complementarias de gestión de residuos sólidos que eliminen carga de la planta actual y de las de futuro. Eso es lo que yo había planteado en su día, pero no llegué a decir que si esa posible segunda planta se construiría en Pontevedra, en Ourense o donde sea. Por cierto, en el Plan de Residuos Sólidos Urbanos presentado recientemente por la Xunta ya contemplamos fórmulas complementarias, y en concreto hasta un quince por ciento para el compost, lo que iría drenando actividad a los demás sistemas.