9 de Marzo do 2.005

Medio Ambiente adelanta el operativo contra los incendios y medita recurrir ya al Ejército

Imagen ern un monet de Cea el pasado verano

La sequía ha motivado el adelanto del operativo de personal fijos discontinuos de la Consellería de Medio Ambiente dado el riesgo de que se produzcan incendios forestales. Este dispositivo, que normalmente se pone en marcha a finales de marzo o abril, pretende hacer frente al fuego, que ha arrasado en lo que va de año 1.379,9 hectáreas en la provincia. Se estudia, además, la posibilidad de adelantar a Semana Santa el despliegue de efectivos del Ejército, que habitualmente se produce en verano.

El invierno más seco de los últimos 12 años está teniendo también sus repercusiones en los montes de la provincia. “Nótase. Andamos no monte e vemos que as fontes e os manantiais están secos. Aínda que pasen desapercibidos, os regatos son importantes porque ó estar tan secos non valen como barreira natural contra os incendios", comenta un agente forestal.

Así las cosas, y dadas las condiciones climáticas, la Consellería de Medio Ambiente se ha visto obligada a adelantar el operativo de personal fijos discontinuos, que normalmente se pone en marcha en la provincia a finales de marzo o abril. Si a estas alturas de un año “normal" en lo que a lluvias se refiere trabajan 27 cuadrillas (formadas por cinco peones, un conductor y un capataz) y otros tantos conductores, en la actualidad están en marcha 44 cuadrillas y 57 conductores. También se incrementaron en nueve los vigilantes de puestos fijos y en ocho los emisoristas.

Las adversas condiciones climatológicas también motivaron que la Administración esté estudiando el despliegue anticipado de los efectivos del Ejército en los montes gallegos (para Semana Santa, en lugar de esperar al verano), si bien este extremo todavía no ha sido decidido. Por otra parte, el Comité de coordinación policial antiincendios también puso en marcha en febrero un dispositivo especial a causa de la sequía con el objetivo de prevenir. Y es que la sequía es tal que los servicios forestales recomiendan prudencia en el uso del fuego porque se vive una situación “onde o risco de incendio é alto". Por este motivo, los permisos para las quemas controladas también están sufriendo un “vaivén" este invierno, en función del tiempo. Así, según cálculos de personal de Medio Ambiente, se han podido suspender un 25% de los días autorizados desde que terminó el verano a causa del riesgo de fuego.