Sábado, 24 de agosto de 2002 Índice OURENSE

 

 

FUENTES DIRECTAS DE LA EXTINCIÓN INSISTEN EN ESTE DATO, QUE MEDIO AMBIENTE SITÚA EN 135 HECTÁREAS

El fuego no perdona en Ourense y arrasa 500 hectáreas en Piñor durante la noche

iñaki osorio Aspecto de la zona devastada por el fuego, en San Benito de Cova de Lobo.

S. DE LA FUENTE - ourense

El incendio forestal registrado en la madrugada de ayer en Piñor ha despertado la conciencia crítica de los sindicatos y partidos políticos que, hasta ahora, habían permanecido callados ante el desastre ecológico que sufre la provincia de Ourense. Este fuego, que se registró a última hora de la tarde del jueves y que no quedó controlado hasta las cuatro de la madrugada de ayer, devastó más de 500 hectáreas de superficie, según los propios operarios de la extinción; ó tan sólo 135, según Medio Ambiente.

La consellería afirma que la situación en la provincia de Ourense y en el resto de Galicia es "de total normalidad", cuando la CIG, por ejemplo, habla de "desastre ecológico con consecuencias irreversibles".

En cuestión de planimetraje, Medio Ambiente insiste en que sólo fueron 135 hectáreas las que ardieron ayer en los límites entre los concellos de Barbadás y Toén, diez de ellas de superficie arbolada. Un dato, éste último, que ha desatado la carcajada entre algunos de los operarios que participaron ayer en la extinción. De hecho, afirman que mucho más de 10 hectáreas de arbolado fueron quemadas por ellos mismos que se vieron obligados a combatir el frente con cortafuegos para evitar que las llamas alcanzasen hasta siete casas habitadas.

Finalmente ardió el pinar de Moreiras, así como diferentes ejemplares de carballos y sobreiras, y a punto estuvo de llegar el fuego a un depósito de combustible de Cepsa. Para evitar tal infortunio fue precisa la intervención de una pala-bulldozer procedente de O Carballiño. Trabajaron además 10 brigadas, 9 vehículos motobomba, tres agentes forestales y un técnico.

Todo ello con la colaboración y el esfuerzo desmesurado prestado por los vecinos de Piñor que se echaron al monte para tratar de impedir, por todos los medios, que las llamas llegasen a sus casas o terrenos de cultivo. El cielo de la noche de Ourense, entretanto, se cubría de una intensa luz roja permaneciendo así hasta las cinco de la madrugada.

Dice Medio Ambiente que se están investigando las circunstancias en las que comenzó este incendio, sin descartarse una hipotética reproducción en un punto del fuego registrado la madrugada anterior. Añade la Consellería que, "seguro que hubo un nuevo foco intencionado, fuera del perímetro del incendio anterior".

También denunciarán la situación en la que se encuentra el citado depósito de combustible por considerar que incumple la normativa de protección de riesgos, ya que se encontraba rodeado de vegetación alta y densa.

Con todo, y pese a que por la mañana se realizaron en la zona labores de retén y repaso del perímetro, por la tarde se registraron nuevas reproducciones. No obstante, los operarios de extinción mantuvieron una vigilancia permanente de la zona para evitar un desastre ecológico como el de la jornada anterior.

Especulación urbanística

Por su parte, el diputado socialista Pablo López denunció ayer el "fracaso y la inoperancia" de los responsables de la Consellería de Medio Ambiente, al tiempo que afirmó que "la especulación urbanística pudo ser el motivo del incendio que arrasó 500 hectáreas en Barbadás". Señaló que, "gracias a este incendio, el Concello puede ahora recalificar los terrenos y después construir en ellos".

La consellería discrepa con Fraga respecto a los datos

En la batalla de datos que sindicatos, operarios de extinción y la propia Xunta de Galicia mantienen cada año en torno a las hectáreas de superficie quemada por los incendios forestales, lo más curioso se produce en el año 2000, cuando son el presidente de la Xunta de Galicia y la Consellería de Medio Ambiente las dos posturas enfrentadas.

Los datos publicados ayer respecto a la superficie fueron proporcionados por Medio Ambiente e indicaban que en la provincia de Ourense habían ardido en 2000 un total de 11.537 hectáreas, 2.843 de las cuáles correspondían a superficie arbolada.

Sin embargo, en una carta remitida por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, a Xan Carlos Rodríguez Ansia, de la CIG, con fecha del 30 de octubre de 2000 se decía algo bien distinto. En su respuesta a la petición de datos sobre superficie quemada ese año requerida por el sindicalista, Manuel Fraga señala, literalmente, que "en Ourense se registró la mayor actividad incendiaria, ascendiendo la cantidad de hectáreas afectadas a 30.582, correspondiendo 5.994 de ellas a superficie arbolada". Es decir, el triple.

En cualquier caso, la CIG remitió ayer una nueva carta al presidente de la Xunta para informarle de que los datos que ofrece el conselleiro sobre hectáreas no se corresponde con la realidad, "llegando a la desfachatez de contradecir los que, en su día, dio el propio presidente".

Según Medio Ambiente, en 2000 ardieron en Galicia 20.149 hectáreas. Fraga dice que ardieron 44.911, más del doble.

 

La tercera reproducción del foco de San Benito mantiene en vilo a los operarios de extinción

Varias cuadrillas de retén vigilaron ayer la zona afectada por el incendio de Piñor delimitando el perímetro y tratando de controlar una posible reproducción. En efecto se produjeron algunas de pequeña consideración que fueron controladas en el momento por los oportunos operarios.

Sin embargo, y propiciado por el viento, pasadas las siete de la tarde surgía con fuerza una nueva reproducción que, en este caso, requería la intervención de tres brigadas, dos helicópteros (el de Toén y el de San Xoán de Río), y varias motobombas.

Por fortuna, pasadas las ocho de la tarde, este nuevo foco quedaba totalmente controlado. Las cuadrillas de retén, sin embargo, se mantuvieron alerta el resto de la jornada.

Asimismo, se registraron incendios también, aunque de menor consideración, en los concellos de A Peroxa, Padrenda y Coles.

En todo caso, la jornada fue tranquila en la provincia de Ourense. Los sindicatos, sin embargo, no bajan la guardia. La CIG considera "urgente e imprescindible" que Fraga intervenga directamente y demanda la constitución de un gabinete de crisis "que minimice la situación de máxima alerta en la que se encuentra Ourense".

 

Imprimir Subir

 

Noticia anterior: Advierten del riesgo de la ubicación del mercadillo y piden su traslado al Barbaña
Siguiente noticia: Ourense se convierte en la provincia pionera en operaciones de alargamiento óseo

 

© FARO DE VIGO, 2002. Todos los derechos reservados digital@farodevigo.es