Las otras funciones del monte: valoración económica de  los servicios ecológicos y sociales del monte en Galicia.

Manuel González Gómez

 Además de los bienes de mercado (Madera, leña, corcho, frutos-bellota, castañas, piñones, moras, endrinas-, plantas medicinales y aromáticas, hongos, pastos, caza, pesca, miel etc. ) existen un conjunto de funciones documentadas en la literatura. Precisamente , en el siguiente apartado, se describen estas funciones sociales y ecológicas más sobresalientes. En el apartado 2 interpretamos estas funciones desde un punto de vista económico. En el siguiente se presentan los métodos de valoración que permiten acercarse al valor que tienen para la sociedad y, por último, se ilustran algunos resultados obtenidos para diversos países desarrollados.

 

I.           FUNCIONES SOCIALES Y ECOLÓGICAS

A. Los montes y el uso recreativo paisajístico

En las sociedade desarolladas un uso importante que generalmente no es comercializado tienen su origen en el papel de suministradores de espacio para recreo o paisaje de los propietarios de montes.

a)      El desarrollo de esta actividad en sociedades desarrolladas ha alcanzado dimensiones elevadas en terminos de número de visitas. (Por ejemplo, a nivel de espacios de mayor calidad de los que no existen en Galicia (parques nacionales) el número de visitantes sse incremento de 5 millones en 1991 a más de 9 en 1998.

b)      Los individuos buscan diversión-ocio, bienestar psicológico, desarrollo y educación infantil, estimulo artístico y creativo y un sentimiento de seguridad.

c) Los montes que incluyen multiobjetivos y no son monocultivos así como aquellos que constituyen montes arbolados "naturales o vírgenes" tienen un mayor valor paisajístico.

d) Estos espacios son muy importantes para la existencia de otras actividades turísticas.

En el siguiente cuadro se recoge el número de visitantes para algunos montes de la provincia de Pontevedra. Estos datos reflejan que algunos espacios singulares atraen pero también que la población visita aquellos que carecen de singularidad (parques forestales de Vigo)


Cuadro 1: Nº VISITANTES ANUALES A ESPACIOS DE LA PROVINCIA DE PONTEVEDRA

 

Visitantes de Vigo

Visitantes de la comarca

Visitantes del resto de la provincia

Monte Aloia (Tui)

25.800

17.250

20.300

Illas Cíes (Vigo)

16.500

--------

9.000

Pozas Mougás (Oia)

6.500

870

3.150

Monte Santa Tegra (A Guarda)

31.200

15.000

16.850

 

Parques forestais de Vigo (montes veciñais de Vigo)

2.000.000

--------

-------

 

 

B. La producción forestal y la conservación de la flora y la fauna

A pesar de la alteración del monte arbolado en el mismo existe una parte importante de la flora y fauna en peligro o amenazada. Las superficies de matorral (monte abierto) también hábitat para un gran número de especies. En relación al arbolado existen trabajos interesantes sobre la influencia de los manejos silvícola sobre la densidad de la flora y la fauna. El cuadro 2 recoge los distintos grupos de animales en peligro de extinción y que parte de los mismos se encuentran en los montes arbolados Los datos se refieren a bosques de la RFA, obtenidos del estudio realizado por la Arbeitskreis Forstliche Landespflege (1984) y documentan sobre la importancia del monte arbolado en la conservación de la flora la fauna. En lo que se refiere al cuadro 3, recoge el número de invertebrados que viven en distintas especies forestales en centroeuropa. El cuadro 4, obtenido de Pérez Moreira, documenta sobre la vegetación existente en los bosques de robles, pino o eucaliptos. El resultado es una menor presencia de vegetación en los bosques de eucalipto que se acentúa en algunos estudios por el hecho de mayor presencia de especies generalistas en los eucaliptales frente a un mayor número de especies exclusivas en el roble.

 

Cuadro 2: ANIMALES EN PELIGRO Y SU REPRESENTACIÓN EN EL MONTE ARBOLADO

GRUPO

Nº de especies

% en el monte

Mamíferos

50

76

Pájaros

133

42

Anfibios, peces

70

< 30

Escarabajos

1686

< 50

Mariposas

534

< 30

Libélulas

43

< 30

Himenópteros

615

> 50

Fuente:Arbeitskreis Forstliche Landespflege (1984)


 Cuadro 3: INVERTEBRADOS EN DISTINTAS ESPECIES FORESTALES

Roble

500

Alamo

85

Sauce

218

Olmo

79

Abedul

164

Avellano

75

Pino

162

Aclamo

67

Picea

150

Aliso

61

Haya

96

Abeto blanco

58

Fuente: HAYDEMANN (1982)

Cuadro 4: DIVERSIDAD DE LA FLORA Y ESPECIES FORESTALES

Robles

Pino

Eucalipto

Referencia

Comarcas

20

18

13

Basanta (1984)

Río Tambre

25

20

13

Rodríguez Fernández (1984)

As Mariñas

29

22

21

Bará et al. (1985)

Diversos lugares de Galicia

21

11

9

Varela (1990)

A Estrada

25

14

10

González Bernáldez et al. (1989)

Galicia y resto de la Cornisa Cantábrica

50-60

20-25

10-20

Díaz González (1990)

Asturias

Fuente: PEREZ MOREIRA (1992)

Las actuales explotaciones forestales alteran el desarrollo natural del bosque y se suman a todos los efectos de aprovechamientos que han tenido lugar en estas superficies. Según HAMPICKE et. al. (1991a) existen múltiples estructuras de monte arbolado y con ello una diversidad de espacios en los bosques debido a la dinámica de desarrollo natural.

 

Siguiendo a Leibundgut (1978), en el crecimiento natural de los bosques pueden diferenciarse cuatro fases:

La "Jugendphase" o fase joven se caracteriza por el elevado numero de árboles. El crecimiento en altura y el crecimiento anual de madera es muy rápido y alcanzan al final de esta fase su máximo. Excepto en los bosques de árboles de luz puros (por ejemplo pinares) las copas protegen el suelo de la luz y calor. En esta situación la destrucción de hoja en el suelo es lenta y apenas surgir vegetación baja.

En la "Optimalphase" o fase óptima los elementos que han conseguido sobrevivir la selección natural se convierten en árboles fuertes. Las copas dejan entrar mas luz con la consiguiente aparición de vegetación baja.

En la "Altersphase" o fase de madurez el crecimiento en altura se paraliza y los anillos anuales son mas estrechos. Debido a la muerte de muchas ramas y posteriormente de árboles se generan grandes aperturas en la copa y la vegetación se hace mas rica y abundante. La semilla de las especies dominantes tienen luz suficiente para crecer si no lo impide la flora. Con el incremento de madera muerta los pájaros que encuban en el interior de los árboles tienen posibilidades de hacer además de aparecer posibilidades de vida para otros pequeños organismos. Mientras la vitalidad de los árboles viejos decrece considerablemente la diversidad de especies alcanza su máximo.

La "Zerfallsphase" o fase de desintegración comienza una vez superado el crecimiento de la madera. Las especies y flora que necesitan luz y eliminan a las que soportan mayor sombra. Una vez que en esta fase existe un numero importante de árboles la nueva fase comienza de nuevo.

Por medio de diferentes fenómenos (rayos, viento, humedad, sequía etc) pueden producirse muertes prematuras de los árboles de tal forma que aparecen superficies con una estructura de edad bien diferente. Esta fase es la denominada "Plenterphase". En conjunto la evolución del bosque depende de numerosos factores y solo en parte existen relaciones conocidas mientras otras muchas son casuales (RICHTER 1988).

HAMPICKE et al. (1991a) diferencian los siguientes factores que alteran el desarrollo del bosque natural y por consiguiente la diversidad de flora y fauna

            1.     Alteración de las especies forestales

                    La introducción de especies que no son adecuadas para ese lugar o que aun siéndolo no hubiesen conseguido sobrevivir en competencia con otras especies tiene efectos negativos sobre la flora y la fauna al ser eliminada la vegetación y la fauna que estaba relacionada con esta. La introducción de especies adecuadas que no han conseguido eliminar a otras mas competitivas ha permitido ampliar la fauna de estas zonas. Es el caso de la plantación de pinos y robles en el norte de Alemania que han permanecido con el Haya (HEYDEMANN 1982). En contra, las preferencias por las coníferas eliminan la flora y la fauna.

2.         Cortas a hecho

Mientras pequeñas superficies de corta aumentan la diversidad de especies de la flora y fauna la corta a hecho representan una barrera para las mismas.

3.         Reducción de los ciclos de crecimiento

Los tratamientos silvícolas que reducen la presencia de numero de árboles en la fase joven y el aprovechamiento forestal final disminuye la edad de permanencia de los árboles en el monte.                                        

4.         Alteraciones por la distinta composición de especies, estructura y estratificación de edad

                                    Los actuales montes arbolados muestran una estructura de edad parecida a una tabla de ajedrez la consecuencia es la ruptura del ecosistema forestal (Mülder, 1986).

5.         Introducción de especies exóticas

                    La plantación de estas contribuye a un empobrecimiento de las biocenosis dado la plantación de estos árboles no viene acompañada de la flora y fauna de su lugar de origen. La mayoría de las especies de animales y plantas no consiguen adaptarse a estas nuevas especies arbóreas (Stichmann, 1987). Pérez Moreira P. 111 (1992) se refiere a las incompatibilidades entre distintas especies de con el eucalipto.

Existen otros estudios que relacionan los efectos de la actividad forestal en la desaparición de algunas especies de la flora y fauna. Según Hampicke et al. (1991a), los invertebrados en general están considerablemente afectados por la desaparición de vegetación baja al representar una un eslabón en la cadena de las migraciones que los invertebrados realizan entre el suelo y la masa arbórea. Otro factor mencionado por estos autores y causa la falta de alimentos para los invertebrados es el descenso de las especies de frondosas y la reducción de las fases "joven" y "adulta" en los procesos de producción forestal.

 Albrecht et al. (1982) mencionan los dos siguientes factores como los que afectan en mayor medida a mariposas:

                    *               La alteración de los lindes de los bosques y de pequeñas estructuras afecta a 25 especies de mariposas.

                    *               Los tratamientos silvícolas que impliquen la existencia de monocultivos de coniferas sin la suficiente participación de frondosas, la existencia de grandes superficies con estructura de edad homogéneas y la desaparición de la luz para la vegetación baja debido al cierre que representa la masa arbórea afecta a 21 especies.

Bauer y Thielcke (1982) recogen que:

a)   Los reducidos turnos afecta a 19 especies de pájaros en peligro que suponen el 24,4 % de las especies en peligro.

                    b)             La transformación de montes arbolados con frondosas en montes arbolados con coniferas afecta 9 especies de pájaros en peligro que suponen el 11,5 % de las especies de pájaros en peligro.

Pérez Moreira (1992) cita trabajos realizados para Galicia, España y Portugal que documentan sobre comunidades de pájaros menos densas y diversificada en los bosques de eucalipto que en los de coniferas o robledales.

Korneck y Sukopp (1988) mencionan los siguientes peligros que afectan especialmente a la flora:

                    *               La recolección de especies atractivas afecta a 9 especies en bosques de frondosas

                    *               Las roturaciones o incendios afectan a 19 especies en los bosques de frondosas y a 9 en bosques de coniferas.

                    *               La introducción de especies exóticas afecta a 2 especies en bosques de frondosas y a 1 en bosques de coniferas.

                    *               El cambio de uso afecta a 16 especies en bosques de frondosas y a 6 en bosques de coniferas.

C. La producción forestal y la absorción de CO2

La absorción de este gas, que es el principal responsable del efecto invernadero se produce durante el período de crecimiento de los árboles. La capacidad de almacenamiento del monte arbolado concluye una vez que se alcanza la biomasa de acumulación máxima. Mediante reforestación o incremento de los turnos de corta se puede incrementar la capacidad de absorción de CO2. A partir de la tala se va desprendido CO2 con la utilización de la madera para los distintos usos o por el propio proceso de descomposición natural. Posteriores turnos absorben de nuevo cantidades de CO2.

La utilización de la madera para la producción de energía contribuye igualmente a la reducción de C02. De las distintas fuentes de energía para calor con mayor presencia actual en los países desarrollados el gas natural es el que menor cantidad de C02 produce por unidad energética, el lignito es el que más y el fuel-oil ocupa una posición intermedia. BURSCHEL y WEBER (1993) comparan la madera con el fuel-oil, teniendo en cuenta las emisiones realizadas para la corta y el transporte[1] y que la descomposición natural representa las mismas emisiones que su utilización como combustible.

Una variable determinante sobre las posibilidades de absorción de CO2 es a utilización que se realice de los productos maderables del bosque y en definitiva la orientación productiva del monte. En este sentido la producción forestal destinada a pasta de celulosa únicamente seguiría acumulando CO2 en los productos entre uno y cinco años mientras la madera utilizada para muebles, maderas de calidad para la construcción etc. lo mantendrá para períodos que pueden sobrepasar los 100 años. En todo caso la utilización de la madera en productos amplía la acumulación de CO2 de los turnos.

La utilización de madera para la producción de bienes sustitutivos a materiales que necesitan para su producción (aluminio, pvc, acero, hormigón, etc.) cantidades de energías fósiles mayores que las necesarias para la producción de madera permite reducir los efectos.

En el siguiente gráfico obtenido de BURSCHEL y WEBER aparece claramente reflejado el efecto de absorción comentado.

INSERTAR GRAFICO: Absorción de CO2 en picea.


D. El ciclo del agua

El ciclo del agua se realiza entre la atmósfera, el suelo y su vegetación así como los ríos y mares. La variación de reservas está determinada por un flujo de entrada y diferentes de salida. El flujo de entrada son las precipitaciones y los de salida la interceptación, la transpiración, la evaporación, la escorrentía de la superficie o próxima a la superficie y la infiltración al suelo.

El tipo de precipitación más frecuente es la lluvia, su intensidad son importantes para el ciclo del agua. Otro tipo de precipitaciones son en forma de niebla, que suponen en muchos casos el 50 % de las precipitaciones; en forma de nieve, granizo, escarcha etc. Una cuestión discutida es si la deforestación reduce las precipitaciones y la forestación las aumenta. Según DENGLER (1992) , a nivel local y salvo en los bosques en los que las precipitaciones sean mayoritariamente en forma de niebla, no se confirma esa relación. A nivel de regiones si se mantiene la relación entre forestación, precipitaciones y distribución, como es el caso de los bosque húmedos del amazonas.

Las copas de los árboles forman una superficie que representa una frontera. En el caso de la lluvia, dependiendo de la especie, número de especies por superficie, edad y densidad de la copa, la parte de las gotas que pasan a la superficie es distinta. La cantidad que es interceptada por el árbol se distribuye por las hojas ramas y tronco hasta que la capacidad de humedad o retención de agua está completa, pasando entonces a gotear a la superficie o conducir agua mediante el tronco al suelo. A la cantidad que permanece en los árboles se le denomina interceptación, siendo una parte de la misma absorbida por las plantas y otra, de mayor cuantía, evaporada. Si llueve en pequeñas cantidades toda la lluvia queda en el proceso de interceptación. Mientras la interceptación no es muy distinta entre verano e invierno en las coniferas, en las frondosas esa diferencia es importante. Pérez Moreira (1992) recoge un valor de 23-30% para el pino, 27-40 % para el roble y 15-20 % para el eucalipto. Dengler (1992) establece el porcentaje de interceptación para pinos entre 25 y 35% , para el abeto douglas entre el 30 y el 40%, para un bosque cerrado de hayas entre el 10 y el 15% y para la vegetación bajo los bosques entre el 2 y el 5% anual. Dada la importancia que tiene la edad de los árboles y los turnos así como la cantidad y distribución de las lluvia el posible análisis de las distintas especies respecto a la interceptación, así como a los demás elementos del ciclo del agua deberían referirse a situaciones y/o escenarios concretos.

La evaporación tiene lugar a partir de las existencias de agua. La que se produce a partir de las existencias de agua de la superficie terrestre sin vegetación y la de la vegetación es conocida como la evapotranspiración. La evapotranspiración potencial es difícil de determinar. La transpiración es considerablemente menor y está especialmente limitada por las disponibilidades de agua para las plantas. Un factor importante es la capacidad de las plantas para llegar a reservas de agua a distintas profundidades y adaptar sus necesidades de agua a las reservas existentes.

Los bosques registran elevados consumo de agua mediante transpiración. Sin embargo, los bosques consiguen adaptarse a las existencias de agua con unos ciertos limites.

El flujo de salida en forma de escorrentía se asocia en al literatura con los siguientes efectos negativos: aportaciones irregulares de agua, el agua no se infiltra hasta las capas inferiores del suelo, produce erosión y genera agua de mala calidad.

Los bosques favorecen el proceso de infiltración, disminuyendo la escorrentía y aumentando el almacenamiento. Según Dengler (1992) los distintos análisis demuestran que las salidas de agua de cuencas hidrográficas forestadas es menor que las de las no forestadas y los bosques actúan positivamente sobre el equilibrio de salida de agua en las cuencas hidrográficas[2].

Otro aspecto importante del monte en el ciclo del agua es la calidad del agua. Según el autor se puede asegurar que la calidad del agua de zonas forestadas es mayor la de las zonas desforestadas. En primer lugar, la mayor calidad está relacionada con la menor importancia que tienen en el monte arbolado las escorrrentías de la superficie afectadas negativamente por diferentes materiales y también porque está es mucho menor en el monte arbolado. Además, el monte arbolado representa un filtro por sus características mecánicas y químicas. Más importante para la calidad del agua , que la función de filtro de agua, es el hecho de que, prescindiendo de la contaminación atmosférica, no se introducen elementos externos por la poca importancia de plaguicidas, fertilizantes y la escorrentía de la superficie[3]. La inexistencia de contaminación puede extenderse en general a los aprovechamientos de montes en Galicia.

Las practicas silvícolas realizadas influyen en el ciclo del agua. La reducción del número de especies por superficie incrementa las escorrentías. Las cortas a hecho[4] incrementan considerablemente las escorrentías en los primeros años debido a la reducción de la transpiración, interceptación y la infiltración del agua de las precipitaciones en el suelo. Las cortas a hecho también tienen efectos sobre las reservas de agua,. Dengler (1992) cita el trabajo de Holstener-Jorgensen (1967) en "schweren Moräen-bodens" en Dinamarca según el cual la escorrentía de agua se reduce después de un máximo en los primeros años. También cita el autor el trabajo de Hornbeck et al. (1986) en el Hubbard Brook Forest de New Hampshire, según el cual, en una zona con unas precipitaciones medias de 1200 mm, el incremento de escorrentía de una corta a hecho de 12 has. durante 10 años es de 653 mm. El primer año representa el 80 % con 278 mm, el segundo 153 mm, el tercero 92 mm y posteriormente sigue decreciendo hasta que el octavo año las diferencias casi no existen respecto a una superficie arbolada. Las cortas a hecho incrementan considerablemente las escorrentías pero la cuantía depende de la pendiente y de las condiciones de la superficie. Bormann y Likens (1979) recogen para el Hubbard Brook Forest de New Hampshire el primer año, después de la corta a hecho una evacuación de sustancias sólidas de 380 kg/ha. Las cortas a hecho o incluso en fila suponen una pérdida de nutrientes, mineralización y una reducción del PH que empeora la situación de suelos ácidos. Además, a corto plazo, puede implicar contaminación[5] (Dengler, 1992).

El agua es un recurso que se demanda en grandes cantidades para el consumo de las familias y unidades productivas agrarias, industriales y de servicios. No sólo la cantidad de agua es una variable a tener en cuenta, sino también la calidad, especialmente la destinada al consumo familiar o a actividades de uso recreativo como el baño y la pesca y también la regularidad de los flujos.

Los distintos trabajos comentados anteriormente documentan sobre la influencia de la existencia de monte arbolado y las practicas silvícolas en el ciclo del agua. La existencia de menos monte del potencialmente posible, la práctica de cortas a hecho y la existencia de posibles daños procedentes de la contaminación atmosférica pueden generar unos gastos necesarios para asegurar el abastecimiento de agua, su calidad, realizar obras para hacerle frente a caudales irregulares, ocasionar costes de desprendimientos de tierra y daños de erosión del suelo.

            Brechtel[6] realizó un estudio para la Agencia Federal del Medio Ambiente de la República Federal Alemana en el que calcula los costes derivados de las obras necesarias para regular caudales, establecer medidas contra torrentes y desprendimientos y así como tratamientos para garantizar la calidad del agua, a causa de una continua desaparición del arbolado debido al fenómeno "das Waldsterben" o pérdida de bosque por lluvia ácida. Los cálculos los realiza para dos escenarios distintos , con distinta participación de las especies. Para el territorio de la RFA obtiene una estimación aproximada de costes para proteger contra la erosión y desprendimientos de tierra, aludes de nieve y tratamientos para la mejora de la calidad del agua de 15 mil millones de DM y 24 mil millones de DM para cada uno de los dos escenarios. [1] Estas funciones son defendidas

 

E. Otras

El monte arbolado afecta la calidad del suelo, en primer lugar por el cambio en las tasas de erosión y en segundo lugar mediante el ciclo de acidificación[7], minerales y nutrientes[8]. La discusión entre el balance de nutrientes y los bosques de Roble, pino y eucalipto es discutido en Pérez Moreira (1992, p. 73 y 105) . Destacamos de su análisis , en primer lugar la no existencia de diferencias significativas entre el roble y el pino, en segundo lugar la no existencia de evidencia de una disminución de los rendimientos productivos en los posteriores turnos de bosques en explotación que sean atribuibles a un progresivo agotamiento de los nutrientes y por último a la existencia de opiniones cualificadas que sostienen la necesidad de fertilización para evitar el empobrecimiento de los suelos para evitar una reducción de los rendimientos. Este autor también discute el problema de la acidificación.

La protección contra el viento. DENGLER (1992) cita también los siguientes efectos positivos de una reducción del viento:

            *      Los rendimientos de las superficie agraria se incrementan en términos cuantitativos y cualitativos.

            *      Las pérdidas de agua se reducen.

            *      Aumenta la temperatura del aire y del suelo con la consiguiente mayor duración de la vegetación.

 

Contaminación del aire. La contaminación del aire se ha incrementado considerablemente en las sociedades industrializadas. Los árboles frenan los movimientos del viento y los materiales que contiene caen al suelo o se quedan en las hojas, ramas y troncos para posteriormente ser lavados por la lluvia. Los árboles son sensibles a estos agentes.

Al bosque o la existencia de árboles se le asigna también la función de proteger de los ruidos.

 

II. ACOTACION ECONOMICA

El monte como objeto de análisis económico lo podemos, definir en función de su capacidad para suministrar bienes escasos[9]. La acotación económica es posible en función de la utilización de los bienes que proporciona como productos finales para la satisfacción de las necesidades de los sujetos afectados[10].

 

Para avanzar en el concepto "escasez de la producción del monte" a continuación, en el cuadro 5 aparecen los bienes derivados del monte arbolado y sus correspondientes posibilidades para satisfacer las necesidades humanas.

A pesar de que estos bienes aportan utilidad y son escasos, la economía se ha ocupado de estos bienes relativamente tarde: Ciriacy-Wantrup (1952), Bachmura (1971), Bishop (1978, 1980) Fisher & Hanemann (1985), Harrington & Fisher (1982), Krutilla (1976), Randall (1986), Tisdell (1983). En estos trabajos las características que han centrado el análisis son la creciente escasez, la incertidumbre sobre su utilidad, la irreversibilidad, la dificultad de sustitución, las implicaciones intergeneracionales y las característica de bien publico.


 

Cuadro 5: NECESIDADES Y PRODUCTOS DEL MONTE

NECESIDADES DE LAS PERSONAS

BIENES SUMINISTRADOS POR EL MONTE

Necesidades fisiológicas (hambre, sed, frío etc.)

Agua potable..........................................................

Alimentación.........................................................

 

 

Energía ................................................................................. Embalses, leña y biomasa

Abonos orgánicos .......................................................................... ...Biotopo para animales de caza, planta aromáticas y                                                                                                medicinales, ganadería extensiva, miel y otros frutos, inputs productivos................................................

 

 

Cantidad y calidad del agua

Biotopo para animales de caza, plantas aromáticas y medicinales, ganadería extensiva, miel y otros productos.

 

Embalses, leña y biomasa

Esquilmo

 

 

 

Necesidades de seguridad

Protección del medio.............................................................. Protección contra avalanchas e inundaciones

Protección de la producción de

alimentos .................................................................. Protección contra erosión, clima e inundaciones

Madera...................................................................... Reducción del riesgo de falta de importaciones

Necesidades sociales

Uso recreativo y calidad de vida .................................     Tranquilidad, protección del clima, limpieza atmósfera, paisaje

Empleo .....................................................................     Puestos de trabajo

Evitar despoblación.....................................................     Mantenimiento de población rural

Necesidades materiales

Productos de madera..................................................     Madera y papel

Otros inputs ...............................................................     Abonos orgánicos, esquilmo

Necesidades de autorealización

Cultura..................................................................      Biotopos para plantas y animales. Paisaje

Fuente: Elaborado en base a los bienes básicos de la producción del monte arbolado de Zundel (1990) y Hasel (1971) y las cinco categorías de necesidades de Maslow (1954) recogidas en Baumgarten (1975).

Otra opción clasificatoria, más utilizada en la literatura económica (Cuadro 6)[11] considera que el monte satisface necesidades a los individuos en la medida en que estos utilizan los bienes que produce (valor de uso). Pero los bienes generados por el monte también tienen un segundo componente de valor para los individuos, independientemente de la utilización directa o indirecta, denominados valores de no uso. Dentro de los valores de no uso se diferencia entre los de opción, existencia y herencia[12]. Esta clasificación económica abre la posibilidad de discutir sobre el monte y su uso arbolado en relación a sus distintas vertientes económicas con rigor y precisión.

Cuadro 6: VALORES DE USO Y NO USO DEL MONTE ARBOLADO1

VALORES DE USO

VALORES DE NO USO

Directo

Indirecto