REDACCIÓN
- o morrazo
"Los incendios del verano se apagan en invierno".
Ese dicho, frecuentemente utilizado por los comuneros para
reclamar la limpieza y mantenimiento de los montes durante todo
el año, y no sólo en la época estival, servirá de punto de
partida para la constitución de la Mesa do Lume. Una idea
promovida por la Organización Galega das Comunidades de Montes
-en la que se integran los comuneros de Bueu, Moaña y Cangas-,
y que contará también con la participación de la Consellería
de Medio Ambiente, Federación Galega de Municipios e Provincias
(Fegamp) y las industrias productoras y transformadoras de la
madera.
La Xunta respondió de forma positiva a la iniciativa de los
comuneros en una reunión mantenida entre los directivos de esta
agrupación y el director xeral de Montes e Industrias
Forestais, Tomás Fernández Couto, y estima que en un plazo
aproximado de tres meses la Mesa do Lume estará funcionando. Se
trata de un "marco de discusión, debate y seguimiento de
las actuaciones encaminadas a erradicar esta lacra". El
objetivo último es rebajar la cifra de incendios que asolan los
montes gallegos cada año y aminorar su impacto. Para ello se
espera integrar también, en un futuro próximo, a los
colectivos ecologistas, ganaderos, cazadores y pescadores, entre
otros.
Educación para la prevención
La política de la Consellería de Medio Ambiente fue
criticada en numerosas ocasiones por los comuneros. Sin embargo,
ahora se ha incidido en el "clima de entendimiento" y
sintonía a la hora de buscar fórmulas eficaces, incidiendo
sobre todo en la necesidad de intensificar los trabajos de
prevención y sensibilización social. La Organización Galega
de Comunidades de Montes quiere promover que el respeto y el
cuidado de los montes se promueva ya desde los planes de enseñanza.
El colectivo gallego de comuneros estima que al menos nueve
de cada diez incendios son provocados y considera que la educación
medioambiental puede hacer mucho para evitar la destrucción de
los bosques.