Domingo, 28 de Marzo de 2004

La asociación del sector en Galicia explicó en Guitiriz a 400 socios las negociaciones con la Administración

La Xunta descarta la privatización de la gestión de los montes comunales gallegos

La creación de un organismo autónomo para gestionar los montes vecinales y comunales de Galicia sólo fue un documento de trabajo de la Consellería de Medio Ambiente, que actualmente descarta su inclusión en el borrador de la Lei de Montes de Galicia. Así se lo comunicó el viernes el director xeral, Tomás Fernández Couto, a la directiva de la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais. En su asamblea general, la directiva transmitió ayer en Guitiriz esta aclaración de la Xunta a unos 400 asistentes, integrados en las más de 150 comunidades de montes gallegas. En esa entrevista, la directiva solicitó a Medio Ambiente ayudas para aprovechar potencialidades del monte ajenas a las estrictamente forestales, como pueden ser el turismo rural, su desarrollo dirigido a fijar población en el medio rural o la cría de ganado.

GUITIRIZ. FROILÁN VARELA

La asamblea general de la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais de Galicia fue convocada en el Hotel Hesperia Balneario de Guitiriz en un ambiente de polémica. Días antes, había llegado a la sede de la agrupación una carta anónima con el contenido de un supuesto borrador de la Lei de Montes.

Ese documento establecía la creación del Organismo Autónomo Montes de Galicia, que, según la directiva, "ía usurpa-la xestión directa dos montes veciñais conveniados ou consorciados coa Xunta", tal como explicó la directiva. Se trataba en definitiva "dunha privatización encuberta onde o Goberno galego tería capacidade plena para contratar persoal para traballar nos montes".

Los montes consorciados con la Xunta son aquéllos en los que ésta se encarga de planificar el arreglo de pistas y clareos a cambio de un porcentaje entre el 0 y el 30% de los ingresos por tala de madera. El borrador de la controversia daba poder al Gobierno gallego para financiarse con un 25% de los ingresos generados por las zonas de servidumbre —por ejemplo, para el paso de líneas eléctricas—, zonas de ocupación y derechos a terceros, como pueden ser el alquiler a tecores o el cobro de un gravamen por la instalación de naves.

Ese borrador también establecía el cobro de una tasa de la Xunta a las comunidades de montes por la instalación de aerogeneradores, postes de telefonía u otras infraestructuras.

Estas exigencias fueron rechazadas por la directiva de la Asociación Galega de Comunidades de Montes Veciñais. Su presidente, Xosé Alfredo Pereira, y el coordinador de organización, el guitiricense David Díaz Losada, se reunieron el viernes en Santiago con el director xeral de Montes, Tomás Ferández Couto, para abordar el asunto, de cuya entrevista dieron cuenta ayer en la villa termal a unos 400 socios de 150 comunidades de toda Galicia.

Fernández Couto tranquilizó a sus interlocutores, al aclararles que el borrador de la polémica no era tal, sino un simple documento de trabajo. Dio a entender que la Xunta descartaba la creación del Organismo Autónomo Montes de Galicia.



28/03/2004
Los comuneros ven en el monte más riqueza que en la venta de madera

Fernández Couto se mostró receptivo con las inquietudes mostradas por los representantes de la asociación. Éstos le hicieron ver que la riqueza de los montes comunales "non só se restrinxía ó seu potencial forestal, senón que tiña posibilidades para cría de gando e que o seu desenvolvemento levaba aparellado a fixación da poboación no medio rural". Asimismo, le transmitieron las potenciales del monte en turismo rural o para la producción de setas.

Fernández Couto se comprometió a enviar a la asociación el borrador de la Lei de Montes. Según las impresiones del presidente, en dos o tres meses podría debatirse en el Parlamento de Galicia. Tras su aprobación, se abrirá un periodo de alegaciones. La provincia gallega con más extensión de monte comunal es Ourense, seguida de Lugo. De la provincia lucense, las más grandes están en Pedrafita, Cervantes y Guitiriz. Cerca de una veintena acudieron a la asamblea.