EL MINISTRO DEL INTERIOR ASEGURÓ QUE CONTABA CON PRUEBAS DE LA ACTUACIÓN DE ESTAS TRAMAS

El Gobierno rechaza que grupos organizados provoquen los incendios como afirmó Rajoy

iñaki osorio Un incendio forestal en la provincia de Ourense.

N.M. - santiago

El Gobierno central ha desmentido por escrito a su vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, al negar que existan "evidencias" de la existencia de grupos organizados tras los incendios, en contra de lo que el propio Rajoy anunció hace dos meses después de entrevistarse en Madrid con el conselleiro de Medio Ambiente, Carlos del Álamo, y comprometer más efectivos policiales para combatir a estas tramas.

"De acuerdo con las investigaciones realizadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado, sobre los incendios ocurridos últimamente en la comunidad autónoma de Galicia, no se ha detectado ninguna evidencia objetiva de la existencia de grupos organizados vinculados a los incendios forestales investigadores", concluye el Gobierno central, en una respuesta escrita a una pregunta parlamentaria presentada en el Congreso por el diputado del Bloque Guillerme Vázquez.

La contestación, con membrete del Ministerio de la Presidencia y firmada a fecha de 4 de junio, basa la conclusión de que no existen tales grupos en los resultados de las pesquisas de las Fuerzas de Seguridad del Estado, cuya máximo responsable es precisamente el ministro del Interior.

La confirmación de Rajoy de que su departamento contaba con pruebas de que existen grupos tras muchos de los fuegos que se producen en la comunidad contó con el respaldo no sólo del conselleiro de Medio Ambiente, sino del presidente de la Xunta, Manuel Fraga. "El monte no arde, se quema", contesta una y otra vez Fraga, dejando claro que no alberga la menor duda de que estos grupos actúan en la comunidad.

No es la primera vez que la hipótesis de las mafias del fuego se lanza desde la Administración central o gallega y, posteriormente, se matiza o desmiente. Ni la Xunta ni el Gobierno central han aportado nunca prueba alguna, lo que PSOE y BNG interpretan como la demostración de que se trata de una cortina de humo para esconder las causas reales.