FARO DE VIGO Digital

Martes, 19 de octubre de 2004

VAL MIÑOR

ADEUDA UNA CANTIDAD SIMILAR A UN CENTENAR DE PARTICULARES DESDE LA CONSTRUCCIÓN DE LA AUTOPISTA

Autoestradas debe más de un millón a comuneros miñoranos desde 1995

 
 

N. Pillado / Val miñor

El proyecto de Autoestradas de Galicia de intercomunicar Baiona, Nigrán y Gondomar por la AP-57 a través de dos nuevos accesos preocupa a centenares de vecinos de la comarca. Aunque políticos, empresarios y residentes lo califican de positivo, algunos muestran sus reservas a este enlace que podría licitarse a principios del próximo año. La concesionaria todavía debe cerca de dos millones de euros Ðuno a los comuneros y una cantidad similar a los propietarios particularesÐ por las expropiaciones de terrenos iniciadas en 1995 para construir la autopista, según datos de la Mancomunidade de Montes do Val Miñor.

El presidente de este colectivo, Latino Rodríguez, manifestó ayer su "sorpresa" por el proyecto de enlace que el pasado sábado anunciaba el alcalde de Nigrán, Alfredo Rodríguez. "É incrible que poñan en marcha outro proxecto antes de liquidar as débedas cos expropiados pola AP-57", señaló. En este sentido, el representante de los comuneros pide que se les abonen las cantidades estipuladas por los tribunales junto con los intereses antes de poner en marcha los nuevos accesos.

Autoestradas de Galicia contrajo la deuda en 1995 con nueve comunidades de montes y unos quinientos propietarios. Muchos de ellos aceptaron el primer precio que la empresa ofreció, unos 4,2 euros por metro cuadrado, por lo que cobraron poco después de las afectaciones. Tras un procedimiento contencioso, el tribunal fijó los precios de los terrenos entre 15 y 18 euros el metro cuadrado. Estas cantidades comenzaron a abonarse en 2001, pero todavía hay alrededor de un centenar de vecinos que no han cobrado, según los cálculos de Rodríguez.

Las comunidades de montes afectadas por las expropiaciones de la autopista fueron las de Baredo, Baiona, Baíña y Sabarís, en el municipio de Baiona. Las de Borreiros, Vilaza y Vincios, en Gondomar, y las de Camos y Chandebrito, en Nigrán, también resultaron expropiadas. Rodríguez calcula que ENA afectó algo más de 200 hectáreas de las sociedades mancomunadas. Pese a que algunas de ellas han cobrado parte de la deuda, todas esperan todavía pagos. "A máis afectada é a de Camos, débenlle uns 600.000 euros. A de Baiona tamén tén que cobrar aínda uns 240.000 euros e as demáis cantidades entre os 30.000 e os 120.000 euros", argumenta.

Ante esta situación, Latino Rodríguez pide a la empresa concesionaria que pongan en marcha el proyecto con previsión. "Esperamos que non se repitan estes retrasos e que lle paguen ós propietarios en canto ocupen os terreos", añade.

 

"Non nos pagan, pero nós estamos obrigados a abonar a peaxe"

 
 

Propietarios y comuneros han presentado numerosas reclamaciones a la Xunta y a la empresa concesionaria de la autopista para lograr que se les abonase la deuda, pero sólo algunos lo han conseguido. "Despois dos que cobraron ó principio, só algúns conseguiron que se lles pagase o precio estipulado polos tribunais. De tódolos xeitos, a maioría deles non recibiron os intereses xenerados polo retraso nos pagos. As situacións son diferentes. Uns cobraron todo, outros parte, outros todo menos os intereses e outros, nada", explica Latino Rodríguez..

"O máis indignante de todo isto é que temos que pagar peaxe coma calquera conductor. Eles non nos pagan, pero nós estamos obrigados a abonar a peaxe", protesta el representante de los comuneros.