LOS AGRICULTORES RECUERDAN "QUE ESTO VIENE OCURRIENDO DESDE HACE AÑOS Y NO SE ADOPTAN SOLUCIONES"
SINDA AROSA -
meis
Vecinos de toda la comarca denuncian a la Xunta de Galicia y a los
responsables de proteger al jabalí que tomen medidas para que esta especie no
les perjudique en sus cosechas y que corran con los gastos de los últimos
destrozos.
Los afectados se quejan de que, tras llevar un trabajo que dura meses desde
que se siembra, no pueden llegar a recoger sus frutos porque los propios jabalíes
se encargan de ello.
La pasada noche del sábado al domingo una manada azotó la cosecha de maíz
del vecino de Meis, Ramón Paz, dejando la tercera parte de la finca sin validez
para la recolecta.
No es la primera vez que los jabalíes bajan del monte a su finca
"primero destrozaron unos 50 pies de maíz pero, en esta última, me
hicieron un arraso", comenta indignado Ramón Paz porque "no sólo se
dedicaron a comer las espigas sino que se revolcaron llevando los pies de maíz
por delante".
Los jabalíes atacan también otras fincas colindantes de maíz y patata,
pero en ésta se registran los mayores daños por tener el fruto más avanzado.
Críticas desde el BNG
El portavoz del Bloque Nacionalista Galego de Meis, Benigno Delgado además
de ser otro de los afectados, reclama en nombre de todos los vecinos que
"la Consellería de Medio Ambiente ponga un presupuesto para correr con los
daños, pagando una póliza a los afectados bajo la tasación de un
perito".
Benigno Delgado pide también que desde la Xunta de Galicia se tomen medidas
para encontrar una solución inmediata porque "esto lleva ocurriendo desde
hace años y todavía no hemos obtenido ninguna respuesta que nos solucione el
problema", comenta.
En el mismo municipio, el portavoz del BNG tiene una plantación de viñedo,
de la que "los jabalíes se encargaron de llevar por delante más de 50
cepas", explica.
La Xunta autoriza batidas para reducir esta especie
Los servicios provinciales de Conservación da Natureza hicieron público
ayer, a través del Diario Oficial de Galicia la autorización de la caza del
jabalí y la celebración de ganchos, monterías o esperas fuera del período hábil
de caza con el objetivo de reducir los daños que se pudieron producir en la
agricultura, en la ganadería, en la silvicultura y en la flora y fauna
silvestres.
Estas medidas se adoptarán tras la comprobación de los daños existentes
por los agentes de Conservación da Natureza siguiendo las directrices
establecidas por la Dirección Xeral de Montes e Conservación da Natureza.
Las solicitudes se presentarán en el plazo más breve posible tras la
detención de los daños.
El período de caza comienza el 20 de octubre
El período hábil para ejercer la caza será desde el 20 de octubre
hasta el 6 de enero de 2003, según se puede leer en el DOG, siendo desde el 1
de septiembre hasta el 26 de enero la del jabalí y en terrenos de régimen
cinegético común sólo se podrá cazar los sábados y en la modalidad de
gancho y montería.
Queda prohibida en el Parque Natural de Cíes y Ons y en la zona marítima
del complejo intermareal de Umia, O Grove, a Lanzada y Punta Bodeira por ser
declarada por el Consello de Ministros como zona húmeda en el Convenio
Internacional de Rasmar.
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Un Rottweiler intentó salvar a su amo del ataque de un jabalíLa
localidad vilagarciana de Bamio es otra de las perjudicadas por la
presencia del jabalí, sobre todo los que tienen sus viviendas y fincas
colindantes con el monte Xiabre.
La indignación es aun mayor en esta zona porque, explican los
vecinos que los animales se dejan ver también con la luz del día,
hacia el anochecer.
Olaya Lorenzo es una joven de Bamio que sufre desde hace unas semanas
temor a estos animales, "cuando llego a casa y es de noche tengo
miedo de que aparezcan porque, no hace mucho, andaban cerca de mi
casa".
Cuenta Olaya que uno de sus vecinos sufrió el ataque de un jabalí
cuando "salía a pasear a su perro, como de costumbre. Un jabalí
fue hacia él, el perro quiso defender a su amo y fue entonces cuando
apareció otro jabalí que atacó al perro y, a pesar de ser un
Rottweiler adulto, lo despidió a unos metros".
Al final no hubo heridos y los animales fueron monte arriba, pero,
tanto Olaya como los vecinos siguen atemorizados. |