|
La asamblea de comuneros de Beluso
aprobó ayer su integración en la Mancomunidade de Montes. /
gonzalo nÚñez
|
|
Trece comunidades de Cangas, Moaña, Bueu,
Vilaboa y Marín constituyen la Mancomunidade de Montes do Morrazo.
M.G. / o morrazo
Un nuevo ente mancomunado defenderá en adelante
los intereses de unos 3.000 comuneros pertenecientes a 13 colectivos de
Cangas, Moaña, Bueu, Marín y Vilaboa que han decidido unir sus esfuerzos
de cara al mantenimiento y mejora de las alrededor de 5.000 hectáreas de
monte productivo y periurbano de las que son titulares y que, según sus
cálculos, son visitadas anualmente por entre un millón y millón y medio
de personas. "La unión hace la fuerza y en vez de ir cada uno por su
lado hemos decidido consensuar nuestras acciones y trabajar todos juntos
en la misma línea", explicó ayer Daniel Rosales, presidente de la xunta
rectora que dirigirá la nueva entidad.
La constitución de la Mancomunidade de Montes do Morrazo se formalizaba
este fin de semana en una asamblea celebrada la noche del sábado en
Vilaboa a la que finalmente asistían trece de las veinte xuntas de
montes invitadas a formar parte del nuevo colectivo. "Se mandaron los
estatutos por correo certificado a todas, pero algunas o no pudieron
asistir o no están interesadas", dijo Rosales sobre las ausencias. Sí
estuvieron representantes de las tres comunidades de Moaña -Moaña, Meira
y Domaio-, otras tres de Cangas -Aldán, Darbo y Coiro- y de Bueu -Bueu,
Hermelo y Beluso-, además de Santa Cristina y Figueirido de Vilaboa y
Santo Tomé y San Xulián de Marín.
Entre las primeras decisiones que se tomaron están la aprobación de los
estatutos, de los que ahora se dará cuenta al Jurado Provincial de
Montes. Ese documento, unido al libro de actas y a los libros de socios
y de cuentas, permitirá a la Mancomunidade de Montes do Morrazo superar
los trámites para legalizar su constitución, un proceso que a juicio de
su presidente, podría estar cerrado a finales del próximo mes de abril.
Con anterioridad, precisó Daniel Rosales, cada una de las comunidades
que integran el nuevo ente deberá ratificar en asamblea su integración
en el órgano mancomunado, un acuerdo que los comuneros de Beluso tomaban
ya ayer mismo.
Otro de los acuerdos alcanzados el sábado fue la elección de la xunta
rectora. La presidencia recayó en la Xunta de Montes de Santo Tomé de
Piñeiro, a la que representa Daniel Rosales. Los comuneros de Santa
Cristina se harán cargo de la vicepresidencia, los de Meira de la
tesorería y Darbo de la secretaría. Por su parte, la Xunta de Montes de
Coiro se encargará de las relaciones con los medios de comunicación.
La nueva directiva tiene previsto reunirse en el transcurso de esta
semana para empezar a perfilar las líneas de acción de la Mancomunidade
de Montes do Morrazo. Posteriormente, entre el 25 de marzo y el 1 de
abril se programará una nueva asamblea de comuneros en la que la xunta
rectora pretende presentar ya el plan de actuación de cara al futuro.
Además, los responsables del ente pretenden presentarse ante la
Administración con competencias en su ámbito para darse a conocer.
Rosales insistió en que tras un primer intento años atrás de poner a
andar una Mancomunidade do Morrazo que entonces nacía para defender la
titularidad vecinal de los montes, el órgano resurge ahora para aunar
esfuerzos e, independientemente de la superficie de que dispone cada una
de las entidades que la conforman, solicitar subvenciones de forma
conjunta, "consensuar" acciones y "trabajar todos en la misma línea" de
cara a la preservación del monte comunal. Sólo el parque de Castiñeiras
en Marín recibe al año más de 700.000 visitas, apuntó el presidente.
Beluso identificará la superficie afectada por Zona Franca
La asamblea de comuneros de Beluso acordó ayer encargar a la empresa que
en su día realizó el levantamiento topográfico del terreno vecinal que
identifique ahora el monte comunal que deslindó entonces a fin de
remitir esa información a Zona Franca, ya que el ente estatal desea
conocer la superficie afectada por el futuro parque empresarial
proyectado entre Cangas y Bueu.
El colectivo decidió también personarse en el proceso expropiatorio bajo
el asesoramiento de un abogado a fin de conseguir el mejor precio
posible por los terrenos sobre los que se asentará la futura zona
industrial y que Zona Franca deberá expropiar.
Los acuerdos alcanzados ayer se producen después de que la gestora haya
contactado ya con la empresa que desde hace semanas está procediendo a
identificar las fincas afectadas por el parque empresarial y se haya
puesto a su disposición.
Además de este asunto, los asistentes a la asamblea que tuvo lugar ayer
por la mañana en la Casa do Pobo de Beluso decidieron facultar a la
junta gestora para que continúe con los trámites precisos a fin de
lograr el reconocimiento de la titularidad vecinal de los montes de la
parroquia buenense, ello a través de la vía que se considere adecuada en
cada momento.
Respecto al estado de cuentas del colectivo, que figuraba también en el
orden del día, los responsables de la entidad informaron que la deuda ha
pasado de 2.543 euros en 2005 a los 4.685 actuales, un dinero adelantado
hasta ahora por los miembros de la gestora a fin de poder hacer frente a
los gastos derivados de los trámites que se están llevando a cabo.
De cara al futuro se propuso elaborar unos bonos a través de los cuales
cada vecino aporte lo que estime oportuno, unas cantidades que les serán
devueltas una vez que se reconozca la titularidad vecinal de los montes
de Beluso y los comuneros puedan efectuar talas para sufragar sus
gastos.
Nuevos miembros
La asamblea concluyó a mediodía con la adopción de otros dos acuerdos,
uno de cara a la ampliación de la junta gestora, a la que se incorporan
cinco nuevos miembros de los que destaca su juventud y que se sumarán a
los nueve actuales, y otro para la integración del ente en la
Mancomunidade de Montes do Morrazo, que se aprobó por unanimidad de
todos los asistentes. Los comuneros de Beluso tendrán presencia en la
directiva del nuevo órgano con voz pero sin voto.
|