FARO DE VIGO. Edición Digital MIÉRCOLES 08 JUNIO 2005 
Edición digital n. 2290
 
La comarca cuenta con unos 2.500 comuneros
 

Alrededor de 2.500 vecinos de Bueu, Cangas y Moaña están inscritos como comuneros en las ocho comunidades de montes en mancomún existentes en la comarca morracense. Las tres más numerosas se ubican en el municipio moañés (Meira, Domaio y Moaña), que suman más de 1.500 personas y gestionan también la mayor superficie forestal, al rededor de 1.600 de las 2.000 hectáreas con que cuenta O Morrazo; tres están en el cangués (Coiro, Darbo y O Hío) y dos en Bueu (Cela y Hermelo), mientras parroquias como Aldán, Beluso o Bueu tramitan su posible constitución. La legislación permite que todo vecino de parroquia pueda ser comunero de la misma -siempre claro está, que se dispongan de terreno comunal- con el requisito de residir en ella al menos con dos años de antigüedad y se reúnan los requisitos determinados por los estatutos del colectivo. Del mismo modo, al variar estas circunstancias se puede perder la condición de comunero, por lo que la cifra de altas y bajas varía en cada ejercicio anual. En ocasiones también lo hace la superficie, debido al esclarecimiento de la titularidad o a la permuta de fincas forestales.
Trabajos de limpieza y lucha contra el fuego y el gorgojo
La lucha contra la plaga del gorgojo del eucalipto ha sido uno de los problemas más importantes que han tenido que afrontar las comunidades de montes de la comarca en los últimos meses, sobre todo en el municipio moañés. La de Meira ha comenzado a repoblar 76 hectáreas de monte afectado por esta plaga, que afecta a las hojas del árbol asfixiando su fuente de alimentación y provocando la reducción del ritmo de crecimiento o incluso la muerte de los ejemplares. Pero las comunidades de montes tienen otras tareas que atender a lo largo del año, como la limpieza de los matorrales y el acondicionamiento de accesos, así como la disposición de medios para hacer frente a la lucha contra los incendios forestales. Estas tareas generan la creación de puestos de trabajo, que se incrementan sensiblemente durante el verano.