La nueva Ley de Montes atribuye a la sociedad un papel fundamental en la prevención de los incendios

El Congreso de los Diputados aprobó hoy definitivamente la Ley de Montes, una normativa que en lo que se refiere a la lucha contra los incendios atribuye a la sociedad un papel fundamental en la prevención. Además, establece la prohibición de cambiar el uso forestal del suelo una vez quemado, para evitar la especulación.



La ley establece que los propietarios de los montes son los responsables de su gestión, sin perjuicio de las competencias de las comunidades autónomas y lo que éstas dispongan para los montes catalogados de utilidad pública. Recoge además la necesidad de contar con instrumentos de planificación para los montes, elaborados de acuerdo con el propietario y aprobados por la Administración competente.



Para impulsar el papel preferente que se le concede a los ciudadanos en la prevención, se promoverán campañas de concienciación y sensibilización. Además, la normativa recoge la necesidad de coordinación de las diferentes administraciones en la prevención y extinción de los incendios.



Utilidad Pública para la diversidad biológica



La Ley de Montes incorpora al Catálogo de Utilidad Pública a aquellos montes que contribuyan a la conservación de la diversidad biológica y, en particular, los espacios naturales protegidos, como los propuestos para formar parte de la Red Natura 2000.



Dicho catálogo ha incluido hasta el momento los montes situados en las cabeceras que contribuyan a la regulación del régimen hidrológico y a la protección del suelo contra la erosión, los que eviten o reduzcan los desprendimientos de tierras o rocas y los que sean destinados a repoblación o mejora forestal con fines como los referidos.



La normativa, cuyo objetivo fundamental es proteger y conservar los montes teniendo en cuenta criterios de desarrollo sostenible, establece también la prohibición de cambiar el uso del suelo tras un incendio forestal. Durante la tramitación parlamentaria se han introducido 88 enmiendas las cuales se considera que refuerzan la gestión sostenible de los montes.