La Junta de Montes de Baión, que preside
Carlos Rey Fontán, acordó por unanimidad en la Asamblea
celebrada el domingo ceder los terrenos necesarios para ampliar
la casa de cultura.
En una parcela lateral al centro, que mide aproximadamente 10
metros de largo por seis de ancho, se construirán cuatro aulas
más. En una de ellas se habilitará la agencia de lectura
solicitada a la Xunta de Galicia y también se realizarán una
serie de actuaciones para mejorar la calidad acústica del salón
de actos.
La ampliación de la Casa de Cultura de Baión cuenta con una
partida, contemplada en los presupuestos 2002, de 24.040 euros.
Se encuentra enclavada en una zona que se pretende potenciar con
la puesta en marcha del pabellón de deportes, contiguo a la
misma, y el acondicionamiento del campo de la fiesta.
Otro de los acuerdos adoptados en la asamblea fue el de
conceder permiso a la Asociación de Mulleres Rurais As Aceñas,
de Baión, para instalar unos juegos infantiles en el exterior
del centro cultural, que consiguieron con ayudas de la Diputación.
Por último, acordaron la venta de pinos para continuar con
las obras que están llevando a cabo en la Igrexa Parroquial de
San Xoán de Baión. Una vez restaurado el tejado, construido un
muro de contención y repuesta la instalación eléctrica,
pretenden acometer el cerrado del cementerio parroquial,
instalando verjas de hierro forjado. Además, los comuneros
quieren instalar alumbrado en el entrono de la iglesia. Indica
Rey Fontán que las obras anteriores, llevadas a cabo durante el
año pasado, también fueron sufragadas con la venta de pinos
del monte comunal, y costaron alrededor de 30.000 euros (cinco
millones de pesetas).
Rey Fontán señala que, uno de sus objetivos como concejal
de agricultura, Montes y Alumbrado, es finalizar las obras del
entrono de la iglesia de San Xoán, “quero deixalo ben no que
queda de lexislatura, xa que o que máis o que menos temos a
nosa parceliña no cemiterio”.
En cuanto al estado que presenta el campo de fútbol de Baión,
cuyas instalaciones se encuentan abarrotadas de jeringuillas y
suciedad, Rey Fontán señala que es partidario de aumentar la
vigilancia en la zona, sin tomar la drástica medida de derribar
los antiguos vestuarios por si el día de mañana se pueden
reutilizar. En cualquier caso, está pendiente una reunión con
el Concello para tomar medidas y que la afluencia de toxicómanos
en la zona deje de preocupar a los vecinos.