La Comunidad de Montes de Noalla espera la
respuesta del alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, para iniciar
las obras de construcción de un posible mirador en la
parroquia, Monte Canteiras. Según los comuneros, ”la zona sería
la ideal porque se puede ver desde allí Cambados, Vilagarcía,
a Illa de A Toxa, e incluso si cortamos unos árboles de otro
monte comunal, la Isla de Sálvora”.
Los terrenos
El terreno consta de 15.000 metros cuadrados, que la
comunidad estaría dispuesta a ceder para este objetivo
concreto. Las cuestas y pendientes de la finca hacen necesario
el trabajo de varias palas en la ubicación para llevar a cabo
una nivelación del terreno. “Si el concello diese su visto
bueno, ellos tendrían que ocuparse de allanar el terreno y por
nuestra cuenta correría el acondicionarlo un poco plantando árboles”,
indican los comuneros. “Sería el lugar idóneo para ubicar un
merendero, donde la gente del pueblo pueda venir a disfruta de
su tiempo de ocio”, continúan.
Alternativa a las playas
Aunque su pretensión es que el ayuntamiento de Sanxenxo
pueda sacarle también rendimiento como una alternativa a las
playas para los turistas que todos los años se concentran en la
villa en las épocas de semana santa y verano.
Los comuneros resaltan que el mirador tendría, además,
“un buen acceso de entrada y salida de sentido único, de tal
forma que se bordease todo el terreno de forma circular”.
Entre las ideas de la Comunidad de Montes está, también, la de
limitar lo que sería la explanada por medio de un muro o una
verja.
Insisten en que “no hay un lugar mejor para instalar el
mirador porque no hay otro terreno de similares características
en todo el concello” y que llevan ya cerca de un año
reivindicando la instalación al alcalde, que todavía no se ha
pronunciado al respecto.
Diálogo con la Diputación
Por ello, afirman que si en un breve plazo de tiempo el edil
popular no se manifiesa la respecto entablarán conversaciones
con la Diputación Provincial de Pontevedra para ver si este
organismo acepta su propuesta. Entre sus intenciones está la de
dota a la extensión de diverso mobiliario urbano, como bancos o
papeleras e incluso de braseros para que la gente pueda
contemplar de las vistas y pasar el día en el campo.
Según los comuneros, “no sería necesario una gran inversión
porque lo único que hay que hacer es acomodor las tierras y
ponerlas a una misma altura”.
Puntualizan que “la comunidad no tiene el dinero suficiente
para emprender los trabajo y por eso solicitan la participación
del concello”. Además, solicitan al alcalde que cumpla su
promesa de “quitar la chatarra” que un particular vierte en
el lugar con su consentimiento o “construir un galpón donde
guardarla”.