C.C. - moaña
Los colectivos de Moaña mostraron ayer su plena disposición a financiar el
proyecto de toponimia para la villa. En una reunión celebrada en la Casa da
Cultura de Berducedo e Piñeiro, representantes de asociaciones vecinales y
xuntas de montes respaldaron el plan expuesto por los técnicos de la Fundación
para o Desenvolvemento Comarcal y de la Comisión de Toponimia de Galicia.
A la reunión asistieron representantes de la Federación Vecinal A Chamusca;
de las comunidades de montes de Domaio, Meira y Moaña; de asociaciones
vecinales como Tirán, Bronlle o O Real; así como del BNG, de EdeG y del grupo
de gobierno del Partido Popular.
Tras la exposición del plan autonómico, los técnicos pusieron de
manifiesto la ausencia de medios económicos para llevar a cabo la investigación
en los diferentes concellos, por lo que instaban a colectivos y concello a
buscar fórmulas alternativas. El teniente de alcalde moañés, Alberto Currás,
especificó que el presupuesto necesario para realizar el estudio era de 2.765
euros (460.000 pesetas), "inasumibles" para el gobierno local.
Los miembros de los diferentes colectivos señalaron que la cantidad era
"ridícula" y que se podía alcanzar un compromiso inmediato para
asumirla. Currás no se pronunció al respecto y emplazó a todos a una reunión
futura.
Cerca de 40.000 nombres
Previamente, Fernando García y Germán García explicaron a los
presentes una iniciativa que ha conseguido registrar cerca de 40.000 nombres. El
siguiente paso de este trabajo es completarlo con la denominada microtoponimia,
nombres utilizados para designar fincas, regatos, colinas, etcétera.
Una vez recogidos todos los datos, los sitúan mediante un programa informático
en una fotografía aérea de la zona en la que se recogen también los datos más
significativos del nombre, su fonética, sus coordenadas geográficas y otras
cuestiones de interés.
Además de esto, los dos técnicos venidos para la ocasión explicaron que
también pretenden realizar una serie de actividades en los colegios con una guía
didáctica que pretende sensibilizar a los niños en la toponimia haciendo que
colaboren preguntando a sus mayores.