DICEN QUE SIN APOYO DE LAS INSTITUCIONES ES DIFÍCIL ACONDICIONAR EL LUGAR
REDACCIÓN - moaña
La Xunta de Montes de Domaio reconoce la necesidad de mejorar el área de
ocio de Chan de Arquiña pero señala que ello no es posible sin ayuda de las
instituciones.
Tras las críticas vertidas por los presidentes de los clubes de jubilados de
Moaña coincidiendo con la celebración el domingo de la Xuntanza das Persoas
Maiores en ese entorno, el presidente de los comuneros, Juan Santos, precisó
que el concello hizo caso omiso a su petición para limpiar la zona antes de la
fiesta, una reclamación remitida en respuesta al escrito municipal en el que se
solicitaba autorización de los comuneros para utilizar Chan de Arquiña.
Al igual que en este caso, y tras asegurar que cualquier actuación en esa área
de descanso "está sujeta a permisos", Santos asegura que la Xunta de
Montes solicitó en varias ocasiones la colaboración del concello y del
Patronato Beiramar para acondicionar este entorno "y pasaron de nosotros olímpicamente".
Tampoco fue receptiva la Consellería de Medio Ambiente a su petición para
la ejecución de los trabajos necesarios de cara a la protección de la zona a
fin de impedir el acceso de animales. "Pese a que nosotros nos comprometíamos
a aportar la mano de obra o el material rechazaron la propuesta porque decían
que no había partida presupuestaria", añade el presidente de los
comuneros, quien recordó que Chan de Arquiña no es sólo para disfrute de los
vecinos de la parroquia moañesa de Domaio.
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Sin noticias del proyecto de la Xunta para recuperar la zonaEl
proyecto redactado hace unos seis años por la Xunta de Galicia para el
acondicionamiento tanto de la mámoa de Chan de Arquiña como de toda
esta área de ocio nunca llego a ejecutarse.
El presidente de la Xunta de Montes de Domaio, Juan Santos, asegura
que desde entonces "el único trabajo que llevaron a cabo fue la
recuperación de la mámoa" con una subvención que apenas superó
los 180.000 euros, cuando el presupuesto del proyecto global, recuerda,
se situaba en "unos 600.000 euros y pico".
Pese a todo, añade, "ni siquiera pusieron un cartel que
identificase" esos restos "para dar a conocer a la gente su
significado" e incrementar la conciencia de preservación del
entorno. Actualmente, añade Juan Santos, "es difícil que la
basura se recoja una vez a la semana", además de que los
visitantes "meten los coches hasta donde pueden". |