FARO DE VIGO. Edición Digital VIERNES 03 FEBRERO 2006 
Edición digital n. 2529
Las comuneras de Coruxo exigen más diálogo
 

María Teresa Otero Comesaña y varias firmas más - Vigo

"Las mujeres ya estamos hartas de que todo nos toque a nosotras. Es muy elocuente que en este Gobierno ocho ministros tengan 25 hijos y ocho ministras, sólo 5. El mismo señor que teoriza en una tribuna sobre cómo debe ser la conciliación familiar, llega a su casa y tiene los hijos dormidos, con los deberes hechos y a su mujer ocupándose al cien por cien para que él pueda salir por la mañana a su trabajo sin preocuparse de la intendencia familiar. Ésta es la realidad, es durísimo, estamos solas. Hemos hecho solas la revolución, y lo estamos pagando todos porque ya no tenemos hijos". (Julia Otero, en una revista semanal).
Ya está bien, qué razón tiene Julia con sus palabras y qué vanas son las de los hombres. Porque somos luchadoras, porque deseamos cambiar la estructura, porque queremos que la sociedad sea igual para todos, por todo ello nos manifestamos públicamente.
Y más concretamente nos quejamos, amargamente, con la parroquia que nos vio nacer, con el monte que la domina y nos da la vida, con el monte que es de todos. Con Coruxo.
¿Por qué los estatutos de la Comunidade de Montes de Coruxo nos aplastan? ¿Por qué no nos dan opción a hablar y a opinar? Los diseñaron los "hombres" sin contar con nosotras y ahora que les exigimos que rectifiquen sus malas acciones, sus estúpidas decisiones, sus malas mañas, no nos escuchan, no podemos hablar ni decidir con nuestro voto... porque ya deciden nuestros maridos o nuestros padres.
¿Qué clase de ley es, en pleno siglo XXI, la que nos trata así, la que evidencia que no existimos, que estamos de adorno?
En el monte de Coruxo hay un problema muy grave, gravísimo: la xunta rectora actual nos acusa de estar manipuladas, de haberlos agredido e insultado, de querer hundirlos. De repente parece que existimos, que aparecemos y que somos culpables.
No saben arreglar el problema por la vía del diálogo y echan basura encima de todos y todas. ¡Faltáis a la verdad! ¡Id para casa! Y dejad que el mundo siga girando contando con nosotras, que también somos seres humanos y pensamos, muchas veces, mejor que vosotros.
¡Exigimos que se tenga en cuenta nuestra opinión! ¡Exigimos más participación en las Comunidades de Montes! ¡Y exigimos más diálogo, paz y prosperidad en Coruxo! ¡Queremos que se reconozcan nuestros derechos!
Y que las bicis, las que protegen y dinamizan deporte limpio y saludable para nuestros hijos, que son los vuestros, sigan en nuestro querido monte.
María Teresa Otero Comesaña
y varias firmas más - Vigo